Caracas. El año pasado no fue el mejor para la industria de la construcción. El sector cayó 7,1%, según el Banco Central de Venezuela y una muestra de ello es el menor desempeño en la ejecución de soluciones habitacionales.

El organismo reportó que en 2010 se terminaron 61.702 unidades de viviendas, el monto más bajo de los últimos cinco años.

Y adjudicó la disminución de 36,7% en el número de soluciones habitacionales hechas en 2010 respecto a las levantadas en 2009, entre otros factores, a la escasez de insumos básicos para la construcción como cemento y cabilla.

Efectivamente, en un reciente informe, el Central da cuenta de una disminución de 10,5% en las ventas nacionales de cemento y de 27,8% en las de cabilla a lo largo del año pasado.

En el último trimestre, cuando la economía logró crecer 0,6%, las ventas de cemento registraron el mayor descenso en todo 2010.

En el periodo (octubre-diciembre) se vendió 12,6% menos producto que en igual lapso de 2009. Pero la colocación de este insumo fundamental en la industria de la construcción lleva dos años en negativo, según el BCV.

En 2009, cuando se comercializaron 7.953.000 toneladas métricas (TM), el descenso fue de 0,7%, pero en 2010 se acentuó al alcanzar 7.119.000 TM.

De vieja data. El insumo comenzó a fallar en el año 2005, cuando se reactivó la industria y, aunque el gobierno prohibió la importación de cemento (40% de la producción local se vendía al Caribe y Estados Unidos), la situación no ha logrado normalizarse.

Constantemente los constructores privados denuncian fallas en el suministro e, incluso, alzas de precio, a pesar de que el material está regulado.

En el año 2008 el gobierno expropió a las empresas Cemex, Holcim, y Lafarge tras declarar al cemento como un sector estratégico. Pero entre enero y febrero el gobierno importó 6.900 toneladas métricas de cemento cubano.

Este hecho tuvo un precedente en el año 2005, cuando el gobierno anunció que cubriría las fallas con producto traído de la isla.

Aunque desde 2008 Venezuela no exporta cemento, la realidad es que los constructores y promotores privados no cesan de denunciar las dificultades para conseguir el producto.

El informe del BCV refiere la caída en la producción del insumo por problemas operativos en las empresas cementeras.

Una fuente del sector indicó que a estas industrias les hace falta mayor inversión y mantenimiento.

La tesis fue rebatida en diciembre pasado por Ricardo Menéndez, ministro de Ciencia, Tecnología e Industrias Intermedias y vicepresidente para la Economía Productiva. Entonces, el funcionario aseguró que el Estado ha hecho importantes inversiones para elevar la capacidad de producción".

Y para reforzar su comentario precisó que en la modernización de las plantas, adscritas a la Corporación Socialista del Cemento, se invirtieron 384 millones de bolívares fuertes (US$89,2 millones) en 2010.

Poca fuerza. La cabilla destaca entre los materiales de construcción difíciles de conseguir. Y, aunque su precio está regulado en Bs.F. 2,60 (US$0,60) regulado, dependiendo del diámetro, termina costando Bs.F. 6,50 (US$1,51) puesta en obra.

En el informe, el BCV destaca el incremento en los costos de la materia prima por parte de Sidor para la fabricación de tubos de acero con costura cuadrados y redondos, productos galvanizados y de ventilación elaborados en hierro y acero.

Empresarios del sector construcción aseguran que el problema es que el producto dejó de venderse por los canales regulares.

Mientras, los sindicatos de Guayana han denunciado el desvío de gandolas por los "caminos verdes".