Toll Brothers Inc. terminó el tercer trimestre de su año fiscal con una ganancia, la primera en casi tres años, después que los ingresos disminuyeran menos de lo anticipado por los analistas.

Antes de la apertura en Wall Street, las acciones de la constructora de viviendas de lujo subían el 3% a US$16,66 tras anunciar el sorpresivo beneficio trimestral.

Sin embargo, la empresa estadounidense observó una merma en las firmas de contratos. Durante los tres meses al 31 de julio, Toll Brothers registró una ganancia de US$27,3 millones, o 16 centavos por acción, comparada con una pérdida de US$472,3 millones, o US$2,93 por acción, del mismo período del año pasado.

El trimestre del año pasado incluyó una provisión por impuestos a la renta de US$361,1 millones.

Las rebajas contables se redujeron significativamente. Si estas se excluyen, la ganancia antes de impuestos ascendió a US$13,3 millones, frente a los US$3,7 millones, mientras que el margen bruto subió 3,5 puntos porcentuales sin incluir las rebajas contables.

La empresa informó el miércoles que los ingresos sumaron US$454,2 millones, una caída del 1,6% frente a un año atrás.

Según una encuesta de Thomson Reuters, los analistas esperaban, en promedio, que la firma anunciara una pérdida trimestral de 14 centavos por acción e ingresos de US$393 millones. En general, las estimaciones de los analistas excluyen las partidas extraordinarias

El titular del directorio, Robert Toll, dijo en un comunicado que, a pesar de las dificultades actuales en el sector de la construcción, los números favorecen a la compañía en el largo plazo.

"Creemos que la combinación de posible compradores que han postergado las compras, la falta de producción de nuevas casas en los últimos años y una reducción significativa en nuestra competencia en el nicho de viviendas de lujo podrían generar una demanda acumulada junto a una oferta limitada una vez que una recuperación se afirme", sostuvo.

Las entregas de viviendas de la empresa crecieron el 1%, sobre una base por unidades, pero cayeron el 2% por valor. Los contratos firmados netos descendieron el 16% y el 11%, respectivamente.

La tasa de cancelaciones fue del 6,2%, comparada con el 8,5% de un año atrás.