Lima. Graña y Montero, el mayor grupo constructor de Perú, reportó pérdidas en el segundo trimestre comparadas con las ganancias en el mismo periodo del 2017, cuando vendieron activos en el marco de un proceso de desinversión para amortiguar deudas.

La firma dijo en un reporte enviado al regulador local que anotó una perdida de 28,4 millones de soles (US$8,65 millones) entre abril y junio, frente a la utilidad de 148,7 millones de soles (US$45,2 millones) en el mismo lapso del año pasado.

Graña y Montero precisó que sus ventas sumaron 2.242 millones de soles (US$683,5 millones) en el segundo trimestre, una disminución de 1,7% interanual.

La empresa constructora afirmó asimismo que el EBITDA consolidado retrocedió un 45%, a 241,8 millones de soles (US$73,5 millones) en el segundo trimestre, mientras que el EBITDA ajustado cayó un 44,8%, a 297,7 millones de soles (US$90,5 millones).

Según la compañía, su actual cartera de proyectos asciende a unos US$2.451 millones al cierre del segundo trimestre, menor a los US$3.197 millones que tenía al cierre del mismo periodo del año pasado.

Graña y Montero atravesó en 2017 por un proceso de venta de activos y refinanciamiento de deuda para enfrentar la cancelación de un importante proyecto junto a su exsocia brasileña Odebrecht, en medio en un escándalo de corrupción.