Excelsior.com.mx. La industria de la construcción invierte más de ocho mil millones de pesos (US$613 millones) anuales para evitar lo más posible el impacto de la inseguridad que se vive en el país, principalmente en los estados del norte, así lo aseguró Luis Fernando Zárate, presidente de la Cámara de la Industria de la Construcción (CMIC).

El ejecutivo sostuvo que las primas de seguro se han incrementado de 20% a 30% en los últimos años, ante los constantes robos de los que son objeto las diferentes empresas.

“Nos ha impactado en el robo de equipo, de tractores y maquinaria pesada, aun cuando hemos establecido una coordinación con la Policía Federal, pues esto no es suficiente”.

Mencionó que dentro del costo directo de un proyecto, la inseguridad puede representar hasta 1,5% de sobrecosto para invertirlo en equipos propios o elementos de seguridad.

“Si vamos a invertir en el orden de 880 mil millones de pesos (US$67.452 millones), entonces en el orden de ocho mil millones de pesos (US$613 millones) es el impacto por la inseguridad.”

"Resistencia" de reforma energética

El director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya, aseguró que se espera “resistencia” e incluso el abandono de la empresa por parte de los trabajadores ante los cambios a los que deberá someterse en el contexto de la aprobación de la Reforma Energética.

En su discurso en la segunda edición de Expo Foro Pemex, aseguró que la competencia a la que se enfrentará en los siguientes años, requiere de una nueva cultura laboral y una mayor eficiencia.

No obstante, se dijo consciente de que enfrentarán cierta “resistencia al proceso de cambio que estoy proponiendo y que hemos ya acordado junto con el gobierno federal implementar.

“Es claro que algunos, también dentro de esta resistencia, abandonarán el barco, ya sea por gusto o por necesidad, sin embargo creo que el carácter y el talento de la gran mayoría de los trabajadores de Pemex, en nuestros petroleros, hará que salgamos adelante”.

Insistió en que en adelante se deberá laborar con excelencia, no sólo administrativa, sino principalmente en el terreno operativo; es decir, en los campos petroleros y las diversas instalaciones industriales de la paraestatal.

Es por ello que se requerirá de un cambio de actitud a fin de alcanzar la competitividad idónea que les permita mantenerse como la principal empresa productora del Estado.