La Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC) anunció que las empresas nicaragüenses "tienen capacidad" para asumir encargos del proyecto del canal interoceánico de Nicaragua, pese a que la firma canalera HKND declaró desierta la licitación para una carretera.

"Las empresas nicaragüenses tienen capacidad, se invitaron a 6 empresas, de esas, 5 entregaron ofertas, en Nicaragua existe más capacidad de la que se necesita para esa carretera", dijo el presidente de la CNC, Benjamín Lanzas, a periodistas.

HKND, concesionaria del proyecto clasificado por los expertos como una "megaobra", tiene planificado iniciar los trabajos del canal con la construcción de las vías de acceso hacia los puertos que edificará en los litorales Pacífico y Caribe.

El inicio de las obras está previsto para el 22 de diciembre próximo, y HKND ha confirmado que negocia con compañías chinas y nórdicas para la construcción.

HKND pretende construir 90 kilómetros de camino en el Pacífico y 70 en el Caribe, según Lanzas, quien se negó a especificar cuál de las dos carreteras fue afectada por el fracaso del proceso de licitación.

A pesar de eso, "el proceso no está detenido, se están negociando diferentes alternativas con la empresa que entregó el precio más bajo", insistió el empresario.

El canal de Nicaragua tardará 5 años en ser construido, según HKND.

El proyecto costará US$50.000 millones y sus dimensiones son tres veces más grandes que las del canal de Panamá, pues tendría 278 kilómetros de longitud, entre 230 y 520 metros, con 30 metros de profundidad.

Para eso HKND necesitará el trabajo de 50.000 personas que, además de construir la vía acuática, edificarán dos puertos, un aeropuerto, un lago artificial, dos esclusas, una zona de libre comercio, un complejo turístico, así como fábricas de acero y cemento.

Entre 4,5 y 5 millones de metros cúbicos de tierra serán removidos, y se necesitarán 5.000 millones de litros de combustibles, en lo que será una de las obras de ingeniería más grandes jamás construidas, según HKND.

Por el momento la concesionaria, que tiene licencia de construcción y administración por 50 años más otros 50 prorrogables, planea contratar a empresas nicaragüenses en obras menores, según ha dicho el jefe del proyecto, el australiano Bill Wild.