Ciudad de Panamá. El nuevo presidente de la Cámara Panameña de la Construcción, (CAPAC) Héctor Ortega, aseguró durante su toma de posesión, que al gremio le preocupa la proximidad de un proceso electoral, sus consecuencias económicas, y las pretensiones salariales contenidas en el pliego de negociaciones de la nueva Convención Colectiva CAPAC-SUNTRACS.

Ortega reconoció además que la CAPAC no es ajena a las investigaciones por actos de corrupción de algunas constructoras que adelanta el Ministerio Público, para lo cual adelantan un código de ética que deberá regir para todos sus miembros.

Durante su discurso, el ejecutivo sostuvo que actualmente la industria de la construcción y el mercado inmobiliario atraviesan por un período de marcado decrecimiento y planteó, al mismo tiempo, la necesidad de recurrir a fórmulas prácticas que faciliten el incremento de la productividad.

Igualmente dijo que se deben aplicar métodos constructivos modernos, emplear materiales más eficientes, modernizar los esquemas de administración de las empresas y las obras y revisar cualquier elemento que permita establecer una relación razonable de costo beneficio, entre los salarios que perciben los trabajadores y el rendimiento de la mano de obra.

Abogó por mantener un balance adecuado en las relaciones entre el sector público y privado, entendiendo el primero como el regulador y facilitador de la industria, y al segundo, como generador de empleos y motor del desarrollo social y económico del país.

“Esto no significa que debemos renunciar al derecho de cuestionar y formular críticas constructivas, cuando el accionar del gobierno sea contrario a los mejores intereses de esta industria y del país en general”, precisó.

Ortega resaltó que como organización la Capac no tiene injerencia en las actividades comerciales de sus agremiados, pero para regular las relaciones de sus empresas miembros con el Estado y la sociedad en general, aprobaron un Código de Ética.

“Ese Código, comentó, contiene reglas que demuestran que la CAPAC se rige por elevadas normas y principios de conducta en momentos en que el conglomerado nacional espera que el sector privado, las instituciones del Estado y la sociedad en su conjunto transiten por la senda de la transparencia, la honestidad, el honor, la responsabilidad, el servicio, el respeto y la solidaridad en todas sus formas”.

La CAPAC agrupa actualmente a 353 miembros, convirtiéndolo en el gremio más representativo del sector de la construcción. Emplea 180.000 trabajadores directos y 120.000 indirectos. Invierte cada año US$2.500 millones y construye anualmente 1.400 viviendas.

Sus programas de capacitación alcanzan a 1.500 trabajadores cada año, junto a programas permanentes de seguridad laboral. Anualmente paga US$2.200 millones anuales en salarios, impuestos y cuotas de la Caja de Seguro Social. La industria de la construcción en su conjunto contribuye con el 32% al Producto Interno Bruto (PIB).