Bolivia. Un consorcio conformado por las empresas españolas Imasa y Valoriza (grupo Sacyr) y la alemana Polysius fue contratado este martes por el Gobierno boliviano para la construcción de una fábrica de cemento en la región andina de Potosí (suroeste) por un monto de US$241 millones.

El contrato, que es el segundo de su tipo que consiguen esas empresas en el país, fue firmado por un representante del consorcio Polysius-Valoriza-Imasa y por la directora del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem) de Bolivia, Patricia Ballivián, en un acto en Potosí al que asistió el presidente del país, Evo Morales.

La planta estará ubicada en la comunidad de Chiutara, en el municipio de Potosí, a 4.000 metros de altura sobre el nivel del mar, por lo que será una de las más altas del mundo, según información difundida por el Sedem.

La firma alemana se dedica a la fabricación de maquinaria para plantas de cemento, mientras que Imasa cuenta con experiencia en el montaje industrial y el grupo Sacyr es uno de los más grandes en el sector de la construcción, resaltó la misma fuente.

El consorcio tiene un plazo de 36 meses para entregar la planta, cuya producción llegará a 1,3 millones de toneladas anuales de cemento Portland para la construcción de infraestructura vial, de salud, educación y viviendas, entre otras áreas.