Los países consumidores de petróleo se arriesgan a un largo conflicto con la Opep al desafiar al grupo con un aumento de la oferta como respuesta a los altos precios del petróleo, una estrategia que podría fracasar, dijo el economista jefe de la petrolera BP.

Christof Ruehl dijo que la decisión de la Agencia Internacional de Energía (AIE) de lanzar una liberación coordinada de las reservas petroleras de emergencia podría crear una presión alcista en los precios si la Opep recorta su producción.

"El mayor riesgo que existe es que haya una guerra entre la Opep y la AIE que dure mucho tiempo y no lleve a ningún lado", dijo Ruehl a Reuters Insider.

"No se tienen confianza, ambos dicen que producirán más, ambos producen más y, de repente, los precios bajan a niveles menores y los países de la Opep rompen con su disciplina", agregó.

Ruehl dijo que ello podría dejar a los productores de la Opep, algunos de los cuales están ajustados financieramente debido a un incremento del gasto público para contener las protestas en Medio Oriente, compitiendo entre sí por ingresos menguantes.

"Así es como se puede romper el cartel y llevar los precios a menores niveles por un tiempo", dijo Ruehl.

Pero el ejecutivo dijo que estaba pensando en "extremos teóricos" al hablar de una guerra destructiva entre la OPEP y los intereses de los países consumidores representados por la AIE.