El consumo de electricidad de Argentina cayó un 1,1 interanual en julio, pese a la firme demanda y a un aumento en las temperaturas, dijo el martes la Fundación para el Desarrollo Eléctrico (Fundelec).

La caída se evidenció en la demanda residencial, mientras que los consumos comerciales e industriales aumentaron luego de varios meses de descenso pronunciado, agregó el reporte.

La demanda neta total del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) fue de 11.788 gigavatios por hora en el séptimo mes del año, un crecimiento intermensual de 3,8%.

"En términos estacionales, es el cuarto descenso consecutivo en el año, pese a que julio de 2017 es el segundo consumo más alto del año y se ubica entre los 10 mejores de la historia. Por otro lado, con este descenso, el acumulado de los siete meses cerró con baja de 2,2%", dijo Fundelec.

La generación doméstica de energía en julio tuvo un crecimiento del 1% interanual. En general, las importaciones de energía se dieron bajo un marco de convenios establecidos o excedentes de generación.

La principal fuente de energía durante el mes anterior, según Fundelec, fue la térmica con un aporte de un 72,57%, mientras que la hidroeléctrica proveyó un 23,79% de la demanda.

El aporte nuclear ascendió levemente a un 2,07%, las generadoras de fuentes alternativas (eólicas y fotovoltaicas) produjeron un 1,52% del total y la importación representó un 0,05%.

Habitualmente, junio y julio son los meses de mayor consumo en el ciclo anual por el invierno austral. Las mayores distribuidoras de energía de Argentina son Edenor, Edesur y Edelap.