Cuenca, Ecuador.- Entre 6 y 7 grados de temperatura y a 3.750 metros de altura sobre el nivel del mar, en el páramo andino, se ubica el proyecto minero de la categoría de gran escala con minerales como oro, plata y cobre denominado Loma Larga, en la zona limítrofe de los cantones Cuenca, Girón y San Fernando de la provincia del Azuay (sur de Ecuador).

El potencial estimado de la mina es de 1,86 millones de onzas de oro; 10,5 millones de onzas de plata; y 73,6 millones de libras de cobre, informó la empresa INV Minerals INC Ecuador que realizó este martes un recorrido por la zona.

El gerente general de la empresa, Jorge Barreno, indicó que en cuanto a generación de empleo se estima contratar para la construcción de la mina a unas 1.500 personas y cuando ya esté en producción se generarán 500 empleos directos y otros 1.500 indirectos.

Agregó que el yacimiento tiene una longitud de 1,6 kilómetros y se encuentra a una profundidad de entre 120 y 150 metros y por eso de trata de una mina subterránea y de alta tecnología, por lo cual en la superficie no se construirá ninguna infraestructura.

El director corporativo del proyecto, Fernando Carrión, dijo que el estado ecuatoriano recibiría alrededor de US$580 millones de beneficios económicos, entre patentes, impuestos y regalías.

El empresario explicó que los minerales se enviarán a países como Chile, China o Namibia para su procesamiento final, ya que no existen las condiciones económicas para realizar una planta de extracción en Ecuador, ya que construirla costaría alrededor de US$150 millones.

“La planta de extracción del mineral es muy costosa, por eso se saca el concentrado de minerales y se lo lleva al puerto y luego a la planta final de tratamiento en otro país”, sostuvo.

Según registros oficiales, desde 1969 se descubrió este potencial minero en la zona de Loma Larga y no se había explotado ese recurso hasta el momento.

Entre 1969 y 2002 se inició la fase de prospección, proceso que consistió en la búsqueda de minerales. En la fase exploratoria, que se desarrolló entre 2002 y 2017 se determinó el tamaño y forma del yacimiento; y finalmente entre 2017 y 2018 se realizarán estudios de factibilidad económica.

El director corporativo del proyecto, Fernando Carrión, dijo que el estado ecuatoriano recibiría alrededor de US$580 millones de beneficios económicos, entre patentes, impuestos y regalías.

La fase actual del proyecto es la de exploración avanzada, la construcción de la mina se tiene prevista entre 2019 y 2020 y su producción se estima que se ejecutará hasta 2030, indicó Carrión.