Buenos Aires. Los estibadores argentinos y representantes de una productora de fertilizantes continuarán el martes las negociaciones para desactivar una amenaza de los trabajadores de bloquear algunas de las mayores terminales agrícolas del país, dijeron el lunes fuentes sindicales.

Los obreros portuarios y miembros de la Confederación General del Trabajo (CGT) están obstruyendo desde hace diez días por un reclamo laboral el acceso a la terminal de la empresa Mosaic en Puerto General San Martín, al norte de Rosario, uno de los mayores polos agroexportadores del mundo.

Pero los trabajadores dijeron que si no logran un acuerdo con la firma, recientemente escindida en Estados Unidos del gigante Cargill, podrían obstruir los accesos a otros puertos de la región como protesta.

El lunes, los sindicalistas y la empresa suspendieron el encuentro ante la ausencia de representantes del gobierno provincial, que debían mediar entre las partes. La nueva reunión tendrá lugar por la mañana del martes.

Los representantes de la CGT argumentan que Mosaic no cumplió un convenio de contratar a miembros de la Cooperativa de Trabajadores Portuarios para realizar tareas de movimiento de mercadería.

"Si (los representantes de Mosaic) se sientan a negociar van a tener que reconocer que el convenio (de trabajo) que corresponde aplicar es el del SUPA (gremio de obreros portuarios), y entonces no habría más problemas", señaló a Reuters Edgardo Quiroga, secretario gremial de la CGT de San Lorenzo, en el área de Puerto San Martín.

El área portuaria de Rosario suele ser el centro de protestas de trabajadores debido a su elevada sensibilidad económica, ya que de allí se exporta el 80 por ciento de la soja de uno de los principales proveedores de alimentos del mundo.

En la zona portuaria del norte de Rosario están ubicadas terminales y plantas procesadoras de firmas como Cargill , Bunge, Vicentín, Noble y Louis Dreyfus.

Por otro lado, el líder sindical dijo que los trabajadores de la marina mercante suspendieron temporalmente una huelga que el viernes afectó a algunas dársenas del norte de Rosario.

"Por 15 días están en conciliación obligatoria (llamado del Gobierno para suspender la protesta y negociar)", dijo Quiroga.