Bogotá. Altamente preocupados se han mostrado los gobernadores de Colombia por el efecto que tiene en las finanzas regionales el contrabando de licores, el que estiman resta a las gobernaciones alrededor de un billón de pesos anuales (US$530,8 millones).

La denuncia fue hecha por la Federación de Departamentos. Los gobernadores buscan que el gobierno les ayude a implementar medidas para frenar el contrabando de licores, sobre todo de
whisky, que les quita por lo menos un millón de pesos anuales. Advirtieron preocupación por el efecto negativo que este ilícito negocio provoca en las rentas de los departamentos.

Los mandatarios regionales alertaron que de los 28 millones de litros de alcohol que entran al país, solo un 25% de esta cantidad lo hace pagando los respectivos impuestos. 

Para evitar que el contrabando siga erosionado las finanzas departamentales han propuesto un cierre de fronteras desde el primero de marzo de este año, lo que permitiría un mejor control al ingreso de licores de contrabando. Manifestaron que esperan la colaboración del Gobierno Nacional , la Dian y la Policía Aduanera para extender esta medida al negocio ilegal del cigarrillo.