Este miércoles la Contraloría General presentará el libro Minería en Colombia. Institucionalidad y territorio, paradojas y conflictos, tendrá la segunda entrega de una detallada radiografía sobre el modelo minero en el país.

El primer libro, presentado en mayo del año pasado, revelaba entre otros hallazgos los graves efectos ambientales de la minería a gran escala, la débil institucionalidad para controlar esta actividad y la relación entre el conflicto y la minería.

La nueva investigación, liderada también por el economista Luis Jorge Garay, y en la que participó un grupo de diez investigadores, entre abogados, economistas, químicos, ingenieros y geólogos, aborda temas como las fallas en la regulación ambiental en Colombia, ahonda sobre los impactos ambientales de la minería catalogada como no legal (ilegal, informal o criminal), hace un acercamiento a los efectos de la minería del carbón en el ambiente y la salud humana, y explora además el tema de las consultas previas en las comunidades en las que se realiza la actividad.

Según cifras del Banco de la República, la inversión extranjera directa pasó de US$2.500 millones en 2000 a 10 mil millones en 2005 y a más de 15 mil millones en 2012. De esta forma, en los últimos cinco años han entrado al país más de US$53 mil millones, de los cuales el 36% viene para inversiones en hidrocarburos y 21% para minería.

A grandes rasgos, la investigación demuestra que en municipios del Cesar y La Guajira que llevan más de 20 años explotando carbón a gran escala, y los de Córdoba donde se explota níquel, las condiciones de vida, el desempeño de las instituciones municipales y el medio ambiente no se corresponden con los ingresos que genera la actividad.