Paraguana, Venezuela. Una fuga de crudo en un oleoducto que desemboca en la refinería venezolana de Amuay y que se suma a la larga lista de recientes incidentes en las áreas operacionales de la estatal Pdvsa, logró ser controlada este lunes, dijeron fuentes de la empresa.

Tres incendios en instalaciones de Petróleos de Venezuela (Pdvsa) registrados en las últimas semanas han afectado la logística de exportaciones de la empresa al mercado asiático.

Un terminal de almacenamiento de Pdvsa de 12 millones de barriles de capacidad en la isla de Bonaire está cerrado desde hace casi dos semanas por un incendio que consumió un tanque de nafta.

A esta seguidilla de sucesos se unió este sábado una pequeña explosión en la refinería El Palito de 146.000 barriles diarios de capacidad y una fuga de crudo el domingo en el noroccidental estado Falcón.

"PDVSA Socialista Exploración y Producción Occidente activó un plan de respuesta rápida para reparar una fisura en el Oleoducto Ulé-Amuay, específicamente en la línea 2 del kilómetro 115, en la población de Dabajuro", dijo la empresa la noche del domingo en un comunicado.

Un portavoz de la estatal que pidió no ser identificado aseguró este lunes que la fuga "fue sellada", con lo cual se evitó que llegara a afluentes de agua cercanos.

Trabajadores de la contratista encargada de reparar la fisura en el occidental campo Tiguaje confirmaron la información.

"Se logró sellar la tubería. Por ahora sólo quedan los residuos y el petróleo derramado, pero los trabajos continúan", dijo uno de los obreros, quien agregó que las comunidades cercanas se quejan del fuerte olor que ha provocado la fuga.

El Centro Refinador Paraguaná (CRP), uno de los más grandes del mundo con 955.000 bpd de capacidad, está integrado por las refinerías Amuay y Cardón. Los muelles de carga de esta última estuvieron paralizados durante varios días hasta el miércoles por un incendio que también afectó un buque.

"Se mantienen cuadrillas de PDVSA, pero las lluvias han perjudicado que avancen los trabajos", aseguró Roberto Díaz, residente de Debajuro, quien añadió que tres viviendas resultaron dañadas por el incidente.

"Ni siquiera podemos cocinar para evitar peligro por los gases. Ayer nos dijeron que una semana se podría sanear la zona", dijo Yolanda Rojas, otra de las afectadas.

Un terminal de almacenamiento de PDVSA de 12 millones de barriles de capacidad en la isla de Bonaire está cerrado desde hace casi dos semanas por un incendio que consumió un tanque de nafta y permanecerá así hasta nuevo aviso por órdenes del gobierno de la isla, que inició una investigación.

En paralelo, la refinería Isla, de 335.000 bpd operada por PDVSA en la vecina Curazao, sigue sin reiniciar sus principales unidades de procesamiento, luego de que hace seis meses se detuviera por fallas en el suministro de vapor y electricidad.

El terminal de Bullen Bay, también en Curazao, sufrió un incendio este mes que fue controlado sin afectar las operaciones y pocos días después otro fuego se inició en uno de los muelles de la refinería Cardón mientras se realizaban maniobras de carga de combustible en el buque Sonia.

Por último, la unidad de alquilación de la refinería Puerto la Cruz continúa inoperativa después de una explosión ocurrida el mes pasado.