Santiago. La firma chilena Arauco, una de las mayores productoras mundiales de celulosa y filial del grupo local Copec, paralizó este lunes las operaciones en uno de sus mayores complejos luego de que un incendio forestal destruyera una planta de paneles y amenazara al resto de las instalaciones.

El siniestro en la planta Nueva Aldea, ubicada en la sureña región de BioBío, se desató en la madrugada luego de que fuertes vientos extendieran el incendio por más de 10.000 hectáreas, dejando un muerto y obligando a evacuar a cientos de personas de la zona, informaron las autoridades.

El desastre azotaba a las acciones de Empresas Copec, que bajaban un 1,71%, a 6.820 pesos, a las 14.55 hora local (1755 GMT) en la bolsa de Santiago, tras caer más de un 4% más temprano.

"Arauco ha detenido preventivamente todas las instalaciones industriales del Complejo Nueva Aldea", informó la empresa en un documento al regulador local de valores.

Nueva Aldea se compone -además de la planta de paneles- de una fabrica de celulosa, una de trozado, un aserradero y centrales de generación de energía eléctrica en base a biomasa.

"De las cinco plantas que componen el complejo productivo, sólo una está afectada (paneles plywood) y ya se tomaron los resguardos necesarios para proteger la planta de celulosa, aserraderos y otras", manifestó más temprano la empresa en un comunicado.

Nueva Aldea tiene una capacidad de producción de unos 450.000 metros cúbicos de paneles al año. Mientras, la instalación de celulosa tiene una capacidad de 1 millón de toneladas y el aserradero de 500.000 metros cúbicos.

La procesadora representa cerca de un 15% de su capacidad total de producción de paneles de madera.

La firma informó, además, que evacuó a los 1.350 trabajadores de la planta y que el incendio ha afectado aproximadamente 4.000 hectáreas de plantaciones de su propiedad.

Arauco tiene una capacidad de producción de unos 3,2 millones de metros cúbicos de paneles. Opera 10 plantas de ese tipo en Chile, Argentina y Brasil.

La firma declaró que actualmente se encuentra evaluando los daños, pero que aún no logra cuantificar el efecto que pueda tener en sus resultados.

"Tanto las plantaciones como los activos industriales cuentan con seguros", agregó.

La compañía trabajaba junto con los bomberos para evitar que las llamas se extiendan a otras unidades de la empresa.

El director de la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi), Vicente Núñez, dijo a medios locales que el siniestro -que ha dejado un muerto- es altamente complejo y que "al menos 40 viviendas han sido totalmente destruidas" en la zona.

En paralelo, el gobierno combatía en el extremo sur otro incendio que afecta al majestuoso parque Torres del Paine, declarado Reserva de la Biósfera por la UNESCO, que ya consumió más de 12.700 hectáreas y que ha obligado a evacuar a cientos de turistas y trabajadores del lugar en los últimos días.