Corea aprobó un fondo de ayuda de US$2millones para Paraguay, a fin de pagar el estudio de factibilidad y el diseño final del denominado ferrocarril de la soja, que uniría la zona de triple frontera con algún punto sobre el río Paraguay, en el sur. La idea inicial de incluir a Pilar en el plan será modificado para evitar los grandes esteros.

La ayuda del gobierno de Corea del Sur para el plan ferroviario en Paraguay se va a canalizar a través de Koica, que es la agencia internacional de cooperación de referido país asiático, según el titular de Ferrocarriles del Paraguay SA (Fepasa), Marcelo Wagner, quien ayer anunció detalles del proyecto en un seminario internacional de la Asociación Latinoamericana de Ferrocarriles (ALAF), que se celebra en Jujuy, Argentina.

El funcionario reveló en una entrevista con nuestro diario que los coreanos llegaron a la conclusión de que será mejor modificar el trazado final en los tramos que corresponden a los departamentos de Misiones y Ñeembucú, para evitar los grandes esteros de la zona.

La principal afectada sería la ciudad de Pilar, que quedaría fuera de dicha línea ferroviaria, ya que el estudio de factibilidad apuntará a una conexión directa de Curupayty, un sitio sobre el río Paraguay, cerca de Humaitá, con la localidad de Ayolas.

Es probable que el trazado se inicie en Presidente Franco, en el área de la Triple Frontera, y pase luego por colonias como Santa Rita y Fram, para desde este último lugar dirigirse a Ayolas, por lo cual quedaría también por definirse si se va a incluir a San Ignacio, Misiones.

Los estudios. Wagner dijo que los técnicos de Koica ya comunicaron esta semana la decisión al ministerio de Obras Pública y Comunicaciones (MOPC), y ahora van a ir a Corea a fin de abrir la licitación para el estudio de factibilidad y el diseño ejecutivo, que estará a cargo de una empresa coreana.

Según la fuente, los técnicos asiáticos se plantean un plazo de un año y medio aproximadamente para terminar esos trabajos después de definirse las licitaciones, que llevarían seis meses, por lo que se tendrán definiciones realmente en el primer semestre de 2013.

“Ellos están trabajando con vistas al ferrocarril bioceánico en la parte que corresponde a Paraguay. Ellos tomaron directamente ese proyecto, que estaba dando vueltas hace años, y dijeron: nosotros vamos a hacer el estudio de factibilidad y el diseño ejecutivo. Y eso ya se aprobó; son US$ 2 millones para hacer ese estudio, y eso ya se presentó a Obras Públicas”, remarcó Wagner.

¿Quién construye? Preguntado sobre quiénes van a ejecutar el proyecto que salga y con qué dinero, y si los coreanos también están interesados en esa etapa, la fuente expresó que aparentemente “hay un interés del Gobierno de Corea en hacer o financiar ese trecho, pero ahí ya se deberá entrar seguramente a competir en una licitación para ver quién presenta la mejor oferta”.

El trecho que será motivo de estudio tiene una extensión aproximada de 550 kilómetros y pasará por las grandes colonias productoras de cereales y oleaginosas, por lo que en principio el proyecto era conocido como el “ferrocarril de la soja”.

En este trazado, el punto más importante sería Fram, porque allí probablemente se enlace con el otro trayecto planeado, que es el de Encarnación-Asunción.

Frente a “Las Palmas”. Las altas barrancas de Curupayty están ubicadas sobre el río Paraguay, frente al puerto argentino “Las Palmas”, a través del cual el proyectado ferrocarril de la soja podría conectarse con el sistema de trenes argentinos y eventualmente llegar al Pacífico. “Las Palmas” está ubicado a 63 km del puerto de Barranqueras (el cual también está situado al paso de la hidrovía, pero sobre el Paraná), y a 32 km de Barranqueras, en una localidad llamada Tirol, hay un nudo ferroviario. En ese punto se unen dos ramales del ferrocarril argentino Belgrano Cargas; el C-14, que conecta Barranqueras con los puertos chilenos del Pacífico, y el C-17, que corre hacia el sur y va hasta el puerto cerealero de Rosario.