Quito. Durante un conversatorio con medios de comunicación, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, se refirió a la postura que mantuvo durante la Cumbre de Países Árabes-América del Sur (ASPA) que se desarrolló en Arabia Saudita, en donde, por la presencia de varios países productores de petróleo, aprovechó para plantear la reducción de la producción de petróleo en un 1,6%.

"Lo que está pasando con el petróleo es incomprensible, si bajara la producción en 1,6 %, (unos 2 millones de barriles diarios) podrían recuperarse los precios", dijo aunque reconoció que es una propuesta difícil de aceptar en la Organización de Países Exportadores de Petróleos (OPEP).

“No fue una reunión de la OPEP (la Cumbre del ASPA) y lo que hicimos fue una mención que será analizada en Viena, en diciembre (…) pero creo que será muy difícil lograr esa reducción”, dijo el gobernante, quien agregó que los mayores productores no están de acuerdo con la propuesta.

Indicó que los países que apoyan la iniciativa seguirán trabajando pero, dijo, que aun así, el país “está preparado para unos precios bajos”. En la proforma presupuestaria presentada por el Ejecutivo planteó un precio del petróleo de US$35 por barril de crudo.

El presidente ratificó en que el país andino ha sido golpeado por varios factores externos que han afectado a la economía y aseguró que las decisiones adoptadas casa adentro serán reconocidas en el futuro. “El equipo económico ha hecho un trabajo extraordinario”, señaló al referirse a economías como la de Brasil que atraviesa dificultades porque los ingresos cayeron en 1,1% del PIB, mientras que Ecuador perdió el 7% del PIB.

“Estamos en un año con graves problemas externos y estamos haciéndolo mejor que otros países de la región”, enfatizó.