El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, confirmó este sábado que visitará Chile el 25 y 26 de octubre para participar en la Feria Internacional de Libro de Santiago 2012, en la que Ecuador será el invitado especial y participará con más de un millar de títulos.

"Tengo que viajar a Chile porque somos Ecuador el invitado de honor, me invitó el presidente (Sebastián) Piñera, a inaugurar con él la Feria", dijo el mandatario en su informe sabatino de labores.

Agregó que en el evento presentará su libro "Ecuador: de Banana Republic a la No República", una crítica al neoliberalismo, el cual lanzó en 2009 y tiene tres ediciones.

Correa añadió que su agenda en Chile incluye entrevistas con medios de comunicación, un encuentro con empresarios y una visita a la mina "Gabriela Mistral", la más moderna de ese país y situada en la ciudad de Antofagasta (norte chileno).

"Vamos a aprovechar para pasar por Antofagasta donde está la mina más moderna de Chile, que tiene una larga tradición minera como Perú y Bolivia", sostuvo el jefe de Estado.

Explicó que la visita a dicha mina se enmarca dentro del interés de su gobierno por desarrollar el potencial minero de Ecuador.

"Vamos a visitar esta mina porque nuestra propuesta, lo hemos dicho frontalmente, es desarrollar el potencial minero de Ecuador, con absoluta responsabilidad, la mayor eficiencia, con tecnología de punta, y esa mina (de Chile) tiene esas características, es la más moderna", apuntó.

Correa afirmó que el tema debe ser discutido en el marco de la próxima campaña electoral de su país, que celebrará elecciones generales el 17 de febrero de 2013 y en las que no descarta buscar la reelección.

"Esto tiene que discutirse en la próxima campaña electoral, nuestra posición, si yo me lanzo a la reelección, es que no podemos ser mendigos sentados en un saco de oro", subrayó el mandatario.

En marzo de este año, Ecuador comenzó a explotar su minería a gran escala tras la firma de un contrato con la empresa china Ecuacorriente (Ecsa) para extraer cobre en la provincia amazónica de Zamora Chinchipe (sureste).

Este fue el primero de una serie de proyectos que podrían aportarle al fisco ecuatoriano hasta US$185.000 millones. Los proyectos, sin embargo, enfrentan la oposición de sectores indígenas y ecologistas que se oponen férreamente a la minería a gran escala.

Al respecto, Correa volvió este sábado a criticar esas posturas y las tildó de ridículas.

"No solo es ridículo, es hasta irresponsable esta novelería de no a los Recursos Naturales no Renovables, que la gente se muera de hambre, pero qué bonito paisaje. ¡Ya basta", señaló el gobernante.

"Vivimos de muchos engaños (como) que la minería contamina el agua, falso; la minería ilegal está envenenando, la moderna no envenena el agua. Lo que no dicen (los opositores) es que el factor contaminante del agua dulce son los desechos de las ciudades", agregó.

En este sentido, Correa sentenció que "nuestros recursos lejos de atentar contra el medio ambiente nos pueden dar los recursos para cuidar ese medioambiente".