Las acciones de la operadora estatal de energía Eletrobras SA perdían más de 6% el martes en la Bolsa de Sao Paulo, después de que una corte ordenó a la compañía suspender su proceso de privatización.

En un documento enviado al regulador, Eletrobras dijo que una corte de asuntos laborales en Río de Janeiro también le ordenó presentar un estudio en un plazo de 90 días que examine el impacto de la privatización en los trabajadores.

La compañía “analizará las medidas apropiadas y mantendrá al mercado informado”, sostuvo Eletrobras.

La operadora de energía brasileña está en proceso de privatización, que incluye la venta de seis filiales de distribución, pero la iniciativa ha enfrentado grandes obstáculos en los últimos meses y ahora se cree que es poco probable que pueda concretar su objetivo durante este año.

El gobierno del presidente Michel Temer anunció planes en agosto para vender una participación mayoritaria de la compañía.

Pero organizar la privatización ha resultado sumamente complejo, y a mediados de mayo el jefe de la Cámara Baja de Brasil dijo que la instancia no votaría sobre un decreto presidencial que definía las normas de la venta a privados y pidió a Temer que en su lugar enviara un proyecto de ley.

Esto complica mucho más la privatización y es probable que el Congreso no tenga suficiente tiempo para aprobar las normas antes de las elecciones generales de octubre.

Gobierno, a favor de la privatización. El presidente Michel Temer, considera la privatización de la energética y de sus filiales como una de las medidas “más importantes” dentro de la agenda de reformas que pretende aprobar antes del 1 de enero del 2019, cuando expire su mandato.

La privatización de la compañía supondría ingresos para las arcas públicas de algo más de 12.000 millones de reales (unos US$3.153 millones), según dijo el ministro de Hacienda, Eduardo Guardia.

Dicha cantidad estaría destinada para reducir el enorme desequilibrio en las cuentas públicas del país.

Eletrobras es el mayor grupo de generación eléctrica de Latinoamérica y líder en transmisión, con cerca de 61,000 kilómetros de líneas.

La compañía obtuvo un beneficio neto de 56 millones de reales (unos US$14,72 millones) en el primer trimestre del 2018, lo que supone una caída de 96% respecto al mismo periodo del año anterior.