Ciudad de Panamá.  El fluido eléctrico fue interrumpido por varias horas durante la noche del viernes 17 de marzo en la ciudades de Panamá y Colón, lo cual pudo ocasionar pérdidas millonarias.

Según estimaciones del Centro de Estudios Económicos de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, la economía centroamericana puede dejar de percibir cerca de US$1,3 millones por cada hora sin energía eléctrica, siendo los emprendedores y las empresas más pequeñas, que no cuentan con plantas de emergencia, los más perjudicados.

Sin embargo aclaran que por el horario en que sucedió, esta cifra podría ser menor, ya que muchos comercios habían culminado su jornada.

“Consideramos que la situación fue atendida oportunamente por las entidades relacionadas, a fin de evitar que el impacto fuera mayor. Es innegable que este evento provocó incomodidades a muchos ciudadanos en las zonas que no contaron con energía hasta el día sábado” señaló el presidente del gremio empresarial Jorge García Ycaza en una nota a ANPanamá.

El evento que dejó sin electricidad, también afectó al Canal de Panamá, que aunque produce su propia energía está conectado a la red nacional y les tomó cerca de 25 minutos, cambiar el sistema y ser autónomos.

Pero no ocurrieron mayores incidentes en la vía interoceánica panameña, ya que no afectó a ningún barco, y la operación transcurrió con normalidad.

“El Canal de Panamá informa que el tránsito de buques transcurrió sin incidentes luego del apagón ocurrido la noche del viernes en las ciudades de Panamá y Colón, mientras las operaciones de la vía interoceánica, incluyendo las esclusas y las plantas potabilizadoras se normalizaron en un promedio de 25 minutos” señaló en un comunicado la autoridad responsable de administrar la vía.

Al hacer un balance de la situación, se reportó que en el sector Pacífico del Canal de Panamá, que abarca las esclusas de Miraflores, Pedro Miguel y Cocolí, además de las potabilizadoras de Miraflores y Mendoza, las operaciones se regularizaron en el tiempo estimado, al igual que en el Atlántico en las nuevas esclusas de Agua Clara.

Las operaciones en las esclusas de Gatún y la planta de agua de Monte Esperanza, en el Atlántico, tomaron algunos minutos adicionales en normalizarse, pero sin afectaciones sobre el tránsito seguro de los buques.

Además de aportar energía para atender sus propias necesidades operativas, el Canal de Panamá contribuyó a la red nacional durante la situación suministrando carga para suplir a varios sectores de la ciudad capital.