El café que todos tomamos en el desayuno o tras el almuerzo no viene de los frascos ni las cafeteras, del mismo modo que la leche con que se lo suaviza no proviene de los sachets o las cajas. Sí, todos sabemos que viene de unos arbustos; lo que no es que –a diferencia de la leche– todavía hoy la cosecha es manual y si no hay recolectores que tomen cada uno de los granos, jamás nacerá la infusión. Y Colombia se encuentra con un “cuello de botella”, pese a que este mes de Octubre es el de auge de la cosecha, los recolectores de café escasean. Para solucionarlo varias zonas cafeteras colombianas están a la caza de recolectores. De miles de recolectores. Sucede que el interés de los jóvenes por empleos en las ciudades, los bajos sueldo en el campo y la inseguridad en algunas regiones afectan ya de manera grave la oferta de mano de obra disponible para la recolección del grano.

Como ejemplo, cabe citar a la Gobernación del departamento de Antioquia, la cual está buscando 40 mil trabajadores. ¿La razón? Sólo 23 municipios, de los 94 en que se produce café en el departamento, tienen disponibilidad de personal. Para intentar solucionarlo, las autoridades del Comité Departamental de Cafeteros y la Fuerza Pública lanzaron el “Plan Cosecha”, que busca informar, orientar y organizar a los recolectores, de modo que puedan ofrecer sus servicios de manera oportuna, con calidad y según la demanda de cada municipio.

Aparte del sueldo, el dato esencial parece ser la demanda de seguridad.

Es así como, 91 de los 125 municipios de Antioquía, anunciaron que –además de los 1.480 hombres de nueve pelotones y motorizados– escuadrones especiales protegerán a los recolectores. Otras zonas cafeteras como el departamento de Risaralda están haciendo la misma labor. En este caso se trata del plan "Engánchese" para buscar a 10 mil recolectores y en donde se esta ofreciendo capacitación a desempleados de otros sectores para entrenarlos en los métodos de recolección de cosechas.