La proyección de ausencia de temperaturas para lo que queda del año llevó a la Asociación de Productores del Arándano de la Mesopotamia Argentina a proyectar una buena temporada 2010/2011, pese a que el frío de las últimas semanas ha ralentizado el prceso de producción.

La peresidenta de esta gremial, Graciela Taylor, explicó a Uno de Entre Ríos que en estos momentos tienen a unas 5.000 personas trabajando en la cosecha, pero que las expectativas del empresariado es ocupar entre 12.000 a 15.000 trabajadores, “dependiendo de cómo va la producción”.

Sus expectativas son altas porque “meteorológicamente la perspectiva que tenemos es que no tenemos el año lluvioso que tuvimos” el pasado año. Con un clima seca “se mejoraría la calidad de la fruta y por lo tanto debería responder mejor el mercado”, auguró Taylor.

Este rubro se caracteriza por su alta intensidad y productividad, pues esa cantidad de emplerados estaría ocupados en una superficie que rondaría las 1.000 hectáreas.