Nils Leporovsky, presidente de la Asociación Nacional del Café (Anacafé), explicó que este año se experimentó un descenso en las exportaciones en relación al anterior (4,8 millones de quintales oro).

No obstante, refirió que en la próxima cosecha (2014-2015) se espera un crecimiento del 7%, lo que significará 4,4 millones de quintales oro de oferta exportable.

Leporovsky resaltó que los pronósticos se cumplirían a pesar de la sequía experimentada en áreas bajas de Jutiapa y Santa Rosa.

En cuanto al ingreso de divisas, el presidente de Anacafé indicó que es complicado ofrecer cifras porque las mismas están relacionadas con los precios internacionales del café.

Sin embargo, calculó que el ingreso podría llegar a US$800 millones. Según cifras de Anacafé, en la cosecha pasada (2012-2013) las ventas al exterior fueron de US$752,6 millones.

Leporovsky explicó que los precios internacionales han mantenido una franja “bastante” estable en los últimos meses de entre US$180 a US$200 y se espera que este rango continúe.

Según el presidente de Anacafé, los precios se podrían mantener en el rango mencionado debido a los daños que sufrió la cosecha de café de Brasil con la sequía.

El gobierno brasileño calculó que su cosecha 2014-2015 será de 45,1 millones de sacos, un 8,2% menos que en el período 2013-2014.
De acuerdo con Leporovsky, la roya se pudo controlar, pues la mayoría de productores logró fumigar y “aprendieron a manejar la enfermedad”.

Según dijo, un aspecto favorable fue que el país registró condiciones climáticas más favorables a lo que se sumó una canícula más larga que ayudó a que la enfermedad no se propagara más.
Recientemente, la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional ofreció una donación de US$10 millones para asistir a caficultores.