El terremoto del 5 de septiembre en Costa Rica dejó pocos daños en los portafolios de los fondos inmobiliarios (FI) que evalúa Fitch Ratings, informó la calificadora de riesgo.

El evento telúrico de 7.6 grados en la escala abierta de Richter ha sido el segundo más potente en la historica costarricense.

El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica localizó su epicentro en la localidad de Samara, en la provincia de Guanacaste, 151 kilómetros al oeste de la capital, San José.

Los administradores de los FI ya visitaron los sitios. Concluyeron que las averías se han focalizado en el Pacífico Norte del país y que estas no afectarán la operatividad de los negocios.

“Las inspecciones realizadas a todos los inmuebles muestran que los daños materiales han sido menores y no de carácter estructural”, apunta la agencia.

A pesar de que todavía no se cuenta con una estimación de pérdidas en los referidos bienes, no se esperan cifras alarmantes.

Además, si hubiere perjuicios, los inmuebles que pertenecen a los fondos están cubiertos por pólizas de seguros contra desastres naturales y por la interrupción de los negocios, provisto por el Instituto Nacional de Seguros (INS).

En términos generales, el terremoto causó pérdidas por $6 millones en la infraestructura educativa y dejó a 200 hogares damnificados. Solo se reportó una persona fallecida.