San José. Los productores costarricenses de papa, cebolla y tomate enfrentan un doble golpe: por un lado, los precios de sus productos se vinieron al suelo, y por otro, se incrementó su costo por combustibles.

El fenómeno es visible en el índice de precios al consumidor (IPC) correspondiente a mayo, el cual muestra una relativa estabilización.

Marjorie Lizano, directora ejecutiva de la Cámara de Transportistas Unitarios, comentó al portal que lo que han recomendado es que cada transportista realice ajustes de tarifas a sus clientes, que son solo para compensar el incremento en los combustibles, no para aumentar la utilidad.

La aceleración del costo del transporte responde a los incrementos en los precios internacionales del petróleo que se comienzan a sentir con más fuerza.
Este rubro pasó de un incremento interanual (de cada mes respecto al mismo mes del año anterior) de 2%, en enero, a uno de 6%, en mayo.

El alza en el transporte golpea fuerte el costo de vida, pues es el segundo rubro con mayor peso en el índice de precios debido a que también es el segundo rubro más importante en el gasto de los hogares.

No obstante, la desaceleración que muestran los precios de los alimentos, el renglón de mayor peso en el índice, compensa el alza en transporte.
El costo de los alimentos pasó de tener un incremento interanual de 9%, en diciembre pasado, a uno de 6%, en mayo.

En dicha desaceleración influye, principalmente, la caída que han tenido la papa, la cebolla y el tomate, debido a la sobreproducción y también a la mayor importación, según Sáenz.

De acuerdo con los resultados que publicó ayer el Instituto, en los últimos 12 meses el índice de precios al consumidor subió un 4,85% y se mantiene dentro de la meta del Banco Central para este año, que es una inflación entre 4% y 6%.