Houston. La Guardia Costera de Estados Unidos dijo este miércoles que cinco veces más petróleo que el estimado previamente se está escapando de un pozo ubicado bajo una plataforma de perforación que explotó en el Golfo de México, y el vertido amenaza a una gran porción de la costa.

La Guardia Costera señaló que la británica BP Plc -dueña del pozo y financieramente responsable de limpiar la mancha- halló una tercera fuga en un pozo ubicado a 1.525 metros de profundidad frente a la costa de Luisiana.

"BP me acaba de poner al tanto de la nueva ubicación de una fuga adicional en la tubería ascendente del pozo", declaró la almirante de la Guardia Costera Mary Landry, que lidera las tareas de limpieza en el lugar del siniestro.

Once trabajadores están desaparecidos y se presume que fallecieron en el peor desastre de este tipo en casi una década.

La plataforma Deepwater Horizon de la firma suiza Transocean Ltd se hundió el 22 de abril, dos días después de que explotó y se incendió mientras perforaba un pozo para BP Plc a casi 64 kilómetros al sudeste de la desembocadura del río Mississippi.

El presidente Barack Obama ha sido informado sobre la situación, dijo Landry, y agregó que se ha pedido a BP que movilice más recursos, incluida la posible ayuda del Departamento de Defensa estadounidense.

El derrame de petróleo amenaza refugios de vida silvestre, playas y estuarios en Luisiana, Mississippi, Alabama y Florida.

La filtración se calcula ahora en 5.000 barriles por día, cinco veces el tamaño estima previamente.

El petróleo vertido ya ha creado mancha de petróleo y crudo emulsionado ligeramente mayor que el estado de Virginia Occidental, que BP y la Guardia Costera luchan por contener antes de que llegue a tierra.

Gravedad.  BP y la Guardia Costera ya han montado lo que la petrolera británica ha calificado el mayor operativo de contención de derrame de petróleo en la historia, con la participación de decenas de barcos y aviones.

Luego de que robots submarinos no pudieron activar una válvula de corte en el lecho marino para detener la filtración, BP y la Guardia Costera iniciaron el miércoles una "quema controlada" para evitar que la mancha de petróleo crezca.

"No descansaremos hasta que hayamos hecho todo lo posible para que esté bajo control", dijo Andrew Gowers, jefe de relaciones institucionales de BP.

A la tarde del miércoles, el derrame estaba a 37 kilómetros de la costa de Luisiana cerca de un frágil sistema de estuarios costeros y pantanos donde abundan aves y otras especies de fauna silvestre, pero un cambio de vientos podría empujar la mancha a la costa de Luisiana este fin de semana, de acuerdo a meteorólogos de AccuWeather.

Mientras crece el derrame de petróleo, también aumenta la posibilidad de que se afecten los esfuerzos del Congreso de Estados Unidos y del presidente Obama para impulsar la búsqueda de hidrocarburos mar adentro.

"Esto nos recuerda que el asunto de la perforación petrolera pese a todos los avances en tecnología sigue siendo un negocio riesgoso", dijo Athan Manuel, del grupo ambientalista Sierra Club.

Mientras tanto, se ultimaban los preparativos para desplegar miles de kilómetros de barreras flotantes en Luisiana, Mississippi, Florida y Alabama en un intento por evitar que la mancha de petróleo alcance áreas sensibles de la costa, dijo la Guardia Costera.

El accidente frente a la costa de Luisiana es el peor desastre de este tipo desde 2001, cuando una plataforma operada por Petrobras mar adentro de la costa brasileña explotó y causó la muerte a 11 trabajadores.

Hasta ahora el incidente no es comparable con el desastre del Exxon Valdez, en el que se derramaron unos 50 millones de litros de petróleo en la bahía Príncipe Guillermo de Alaska cuando la nave encalló en 1989.

El pozo de BP está arrojando cerca de 9540.500 litros de petróleo por día al océano, según estimaciones de la Guardia Costera.