México. La inversión privada en la industria ferroviaria mexicana creció un 50 por ciento en los últimos tres años, no obstante el incierto entorno financiero internacional, afirmó hoy el secretario de Comunicaciones y Transportes mexicano, Gerardo Ruiz Esparza.

     Durante la ceremonia de inauguración de la XVI Expo Rail 2017, el ministro afirmó que la red ferroviaria mexicana se ha convertido en un sistema de concesiones que ha mostrado su productividad, eficiencia y competitividad, gracias al trabajo coordinado del Gobierno federal y las empresas concesionarias.

     "Trabajar unidos ha demostrado ser el mejor camino para alcanzar nuestros objetivos, nuestras metas", subrayó.

     Asimismo, Ruiz Esparza reveló que, hasta la fecha, suman 20 las concesiones de carga y pasajeros otorgadas, de las cuales 10 fueron concedidas a empresas privadas, nueve a gobiernos de los estados y una a Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec.

     Recordó que hace dos meses se cumplieron 20 años desde que el Gobierno federal entregara las primeras dos concesiones del sistema ferroviario nacional a la iniciativa privada: la del Noreste a Kansas City Southern México y la del Valle de México a Ferrovalle.

     El sistema ferroviario mexicano, puntualizó, ha multiplicado por seis su productividad, además de que ofrece tarifas competitivas, consideradas las más bajas en América Latina. Es además, añadió, el decimoprimero a nivel mundial por su capacidad de carga y el volumen de toneladas de carga por kilómetro en ferrocarril ha crecido en más del 50%.

     En su intervención, el presidente de la Asociación Mexicana de Ferrocarriles (AMF), Lorenzo Reyes Retana, señaló que la fórmula de gestión del sector privado en el sistema ferroviario es evidentemente positiva.

     La participación del ferrocarril en el mercado de transporte terrestre pasó del 19 al 25 por ciento, gracias a un trabajo profesional e inversiones que superan los 6.500 millones de dólares, dijo.

     Indicó además que, junto con los sistemas ferroviarios de Estados Unidos y Canadá, constituye la red ferroviaria de carga más importante de su tipo en el mundo y es factor fundamental en la actividad comercial en la región.