En mayo pasado, tras la instalación de la primera torre de tensión de 500 kilovatios como parte del proyecto de concesión de la línea de transmisión eléctrica Chilca-La Planicie-Zapallal, el Perú entró a las ligas mayores en el campo de transmisión de energía eléctrica. Y es que después de muchos años de que el sistema eléctrico peruano albergara líneas de alta tensión con rangos máximos de 138 KV y 220 KV, la creciente demanda ha impulsado a aumentar la capacidad de transmisión. La encargada de ejecutar este proyecto fue ISA Perú, filial en el país del grupo ISA de Colombia.

“Esta línea operará a partir de marzo de 2011 y conectará a Chilca (en el sur de Lima), que es el centro energético más importante del Perú, con Zapallal (al norte de la capital) sin necesidad de cruzar toda la ciudad”, dice Luis Alejandro Camargo, gerente general del REP, otra empresa de ISA que opera en el Perú. “Además, el proyecto incluye un segundo tramo que unirá Zapallal con Trujillo que estará lista en 2012 y demandará US$330 millones”.

Paralelamente, ISA Perú desarrolla otras líneas de transmisión como la de Talara-Piura y Pomacocha-Carhuamayo, en Junín, la cual incrementará la capacidad de transmisión en las zonas centro y norte del Sistema Eléctrico Interconectado Nacional. Además, ya desde 2002, ISA opera los sistemas de transmisión del Estado Peruano y otras líneas como la de Mantaro-Socabaya, Ica-Independencia, entre otros.

Según Luis Alejandro Camargo, a través de las cinco empresas que operan en el Perú (ISA Perú, REP, Consorcio Trasmantaro, Internexa y Proyectos de Infraestructura), el grupo ISA invertirá US$550 millones entre 2010 y 2011, y en los próximos años se prevé que supere los US$1.000 millones.

Estas fuertes inversiones no son las únicas que se darán en el sector eléctrico. De acuerdo a cifras del Ministerio de Energía y Minas se prevé que la inversión en proyectos eléctricos sumará US$1.600 millones. Esto, responde al rápido aumento que experimenta la demanda de energía debido al crecimiento económico del país. “Para 2011 el suministro está asegurado y creemos que hasta 2016 no deben presentarse problemas en el mercado eléctrico”, afirmó César Butrón, presidente del Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional (COES).

No obstante, para Camargo no hay que esperar hasta esa fecha para empezar a ver los futuros proyectos. “El reto es ser capaces de construir la infraestructura a tiempo y atender la demanda. Lo peor que le puede pasar a un país es no ser capaz de atender la demanda eléctrica porque produce racionamiento y recesión económica”, dice el ejecutivo colombiano. “Si la demanda de energía crece a 10%, hay que construir una central eléctrica de 450 MV cada año, o sea el 10% de todo lo que el Perú ha construido en los últimos 30 años”.

Por lo pronto, ISA Perú se consolida como el principal jugador en el campo de las líneas de transmisión al operar el 80% de las redes (casi 10.000 kilómetros). Asimismo, a pesar de que recientemente el director de Planeación Corporativa del grupo ISA, Enrique Sanín, dijo desde Colombia estarían interesados en incursionar en el transporte de gas natural y concesiones viales en el Perú, como parte de su plan de consolidación, Camargo asegura que aún no hay nada concreto.

Lo único seguro es que el mercado peruano ya representa el 8% de los ingresos de ISA, que en 2009 bordearon US$1.618 millones. “El grupo tiene presencia en Colombia, Perú, Chile, Venezuela, Ecuador y Brasil”, dice Camargo, de REP. “Y aunque el Perú no es nuestra operación más grande, le tenemos especial cariño porque fue la primera incursión en el extranjero de ISA y hasta ahora nos ha ido muy bien”.