Rio de Janeiro. Las preocupaciones sobre una creciente interferencia política en la petrolera estatal brasileña Petrobras están aumentando el interés en una serie de nuevas compañías que buscan explotar las enormes reservas de crudo del país sudamericano.

Los inversores, inquietos por la posibilidad de que la intromisión estatal lleve e Petrobras a actividades menos rentables, están mirando alternativas.

Entre ellas figuran OGX Petroleo, que ha realizado varios hallazgos en aguas superficiales, o nuevas firmas, como HRT Participacoes y QGEP, que están mayormente en la fase de exploración.

Aunque son muy pequeñas en comparación con el gigante estatal, muchos inversores afirman que OGX y sus pares menores están más concentradas en la rentabilidad que Petrobras, tienen fuertes estándares de gobierno corporativo y no cuentan con planes de incursionar en la refinación ni la logística, actividades que afectan los retornos para los accionistas.

"Petrobras sigue siendo una compañía que es altamente influenciada por las decisiones del Gobierno", dijo Danny Rappaport, a cargo de la supervisión de alrededor de US$111 millones en activos en la compañía de administración de activos InvestPort, en Sao Paulo.

Pese a las interferencias políticas, es improbable que el interés en compañías más pequeñas afecte significativamente los negocios de Petrobras.

Las acciones de Petrobras en Estados Unidos han caído un 31% desde comienzos del 2010, cuando los inversores se pusieron nerviosos ante la enorme oferta de acciones de US$70.000 millones que elevó la participación del gobierno en la firma.

Brasil presenta buenas condiciones para nuevas empresas, incluyendo un ambiente regulatorio estable y vastos territorios donde se han realizado pocas actividades de exploración de petróleo y gas.

Petrobras está mayoritariamente ligada a hallazgos de crudo y gas en aguas ultraprofundas en una región conocida como subsal.

Eso ha abierto espacio para que nuevas compañías exploren otras áreas, como la cuenca Solimoes en la Amazonia, donde HRT está perforando pozos, y la cuenca de Parnaíba, donde OGX ha realizado importantes hallazgos de gas.

"En un país con 29 cuencas sedimentarias aptas para la exploración de petróleo, hay oportunidades para petroleras de pequeña, mediana y gran escala", afirmó Milton Franke, director de planificación de HRT.

Se estima que la lista de petroleras brasileñas independientes va a crecer, con ofertas públicas iniciales (OPI) de acciones planeadas para la firma franco-británica Perenco y la empresa local PetroReconcavo.

La petrolera estatal portuguesa Galp ha dicho que planea vender acciones de su unidad en Brasil.

Nuevos actores. Las acciones de OGX, controlada por el multimillonario brasileño Eike Batista, casi han triplicado su valor desde comienzos del 2009, cuando realizó una serie de hallazgos. La compañía tiene 10.800 millones de barriles de recursos de petróleo potenciales.

Rappaport sostuvo que su fondo ha reemplazado acciones de Petrobras por las de OGX en algunas carteras, pese a que no se espera que OGX comience a producir petróleo sino hasta más tarde este año.

HRT, que espera comenzar a producir en agosto, recaudó el año pasado US$1.500 millones en una venta de acciones, atrayendo a los inversores con concesiones de crudo en Brasil y Namibia. JPMorgan Chase & Co. estima que HRT va a invertir US$2.200 millones en el 2013.

Bancos de inversión incluyendo a Goldman Sachs, Morgan Stanley y Deutsche Bank iniciaron la cobertura de HRT poco después de que la compañía listó sus acciones en Sao Paulo.

QGEP, una división del grupo de construcción Queiroz Galvao, tiene 12 prospectos de petróleo y cuatro hallazgos en Brasil, mayoritariamente en la cuenca de Campos. La firma recaudó US$900 millones en una OPI en febrero.

Pero es improbable que el interés en compañías más pequeñas afecte significativamente los negocios de Petrobras.

Las transacciones combinadas de las acciones de Petrobras componen alrededor de un 13% de los volúmenes promedio de negocios en la Bolsa de Valores de Sao Paulo.

Los papeles de OGX son responsables por menos del 5% del total de transacciones.

Y los precios de los títulos de las petroleras brasileñas independientes dependen en gran medida de nuevos hallazgos, lo que significa que probablemente estén más volátiles que las acciones de Petrobras.

Los títulos de OGX se hundieron hasta un 17% en una sola sesión en abril después de que un informe mostró que las reservas de la compañía crecieron menos a lo esperado.

Un mes más tarde, sus acciones subieron un 8% tras anunciar la viabilidad comercial de dos campos de gas.

La intervención del gobierno ha sido un factor clave para explicar el débil rendimiento de las acciones de Petrobras.

La política de Brasil de mantener fijos los precios de los combustibles incluso en momentos en que los costos del petróleo aumentan -una parte clave del combate del Gobierno contra la inflación- seguramente seguirá afectando los márgenes de ganancia.

"Antes sólo tenías una opción, ahora tienes compañías que son inversiones alternativas para aquellos que quieran diversificar el riesgo de Petrobras y mantenerse en el mismo sector", afirmó el analista de Geracao Futuro Lucas Brendler.