Brasilia. El otorgamiento de préstamos en Brasil se desaceleró en marzo de este año frente a febrero, debido a los esfuerzos del gobierno por reducir el crecimiento del crédito y así contener la inflación.

Los créditos en circulación del sistema bancario de Brasil subieron un 1,0% mensual en marzo, dijo este miércoles el Banco Central, menos que el avance del 1,3% verificado en febrero.

La tasa de morosidad como proporción de los préstamos totales fue de un 4,7% en marzo, el mismo nivel que en febrero.

El crédito relativamente fácil ayudó el 2010 a alimentar un crecimiento económico del 7,5% en el país, lo que destacó a Brasil entre otras grandes economías.

Pero ese aumento del crédito ayudó a acelerar la inflación a máximos en seis años a fines del 2010. Desde entonces, la inflación ha alcanzado niveles peligrosamente cercanos al techo del rango de la meta del gobierno.

El Banco Central ha subido la tasa de interés referencial, Selic, tres veces este año en un intento por reducir las presiones sobre los precios al consumidor.

El alza más reciente de la tasa Selic tuvo lugar la semana pasada, cuando el Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central subió la tasa de interés a un 12% anual, desde un 11,75%.

La autoridad monetaria también ha recurrido a otras herramientas, como elevar el encaje bancario, de modo que los bancos entreguen menos dinero en préstamo.

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ha dicho en reiteradas oportunidades esta semana que su gobierno no permitirá que el avance de los precios se salga de control.

El Banco Central tiene una meta de inflación de un 4,5% para este año, con una tolerancia de más o menos dos puntos porcentuales.

La inflación medida por el referencial Indice Nacional de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) alcanzó un 6,44% en el año hasta mediados de abril.