Buenos Aires. De acuerdo a un estudio realizado por la Cámara Argentina de la Industria del Aluminio y Metales Afines (Caiama), el consumo de aluminio para la construcción en Argentina llegó a los niveles más altos de su historia, al obtener un peso promedio de cinco kilos por habitante durante el 2010.

Un aumento que, según la Caiama, se debe al auge de la industria de la construcción que se viene desarrollando en el país desde el 2002, según publicó la agencia Telam.

"El sector de la construcción es uno de los que más crecieron en los últimos años -especialmente a partir de fines de 2002-, y al mismo tiempo también es, probablemente, uno de los de aún mayor potencial de crecimiento, específicamente cuando se lo compara con los consumos en países desarrollados", indica el informe.

"Luego de haber experimentado un pico de demanda en 1998 de algo más de 22.000 toneladas de consumo de perfiles de aluminio, el sector cayó hasta el 2002, momento a partir del cual se verificó una rápida y constante recuperación, hasta llegar a un consumo de casi 38.000 toneladas en 2010", sostuvo el documento.

A este escenario también se suma el notable crecimiento de la producción de aluminio primario, que alcanza las 500 mil toneladas anuales. La mayor parte de esta cifra se destina a la exportación.