Seúl. ¿Qué mejor forma para argumentar a favor del libre comercio que usando el vino? O al menos eso es lo que piensan en Corea del Sur.

Desde que Chile y ese país firmaron un acuerdo de libre comercio en 2003, Chile ha superado la feroz competencia de Europa y Estados Unidos para convertirse en el mayor vendedor de vino por volumen a Corea del Sur.

El acuerdo de libre comercio entre los dos países entró en vigencia en 2004, un año en el que el volumen de las importaciones de vino chileno a Corea del Sur aumentó a más del doble, según Euromonitor International.

Antes del acuerdo de libre comercio, el vino chileno representaba 6% de las importaciones de vino de Corea del Sur, pero para 2009 había subido a 24%.

Este es un cambio que ha sido usado para persuadir a otros países a buscar o ratificar acuerdos similares. Los funcionarios también lo están usando para ilustrar lo lucrativo que puede ser un acuerdo comercial para los exportadores que buscan posicionarse en los mercados internacionales.

Si un país como Japón consigue ganarle a EE.UU. y forja un acuerdo comercial con Corea del Sur, por ejemplo, sus Toyotas y Hondas estarían mejor posicionados para unirse a los Hyundai y Kia que dominan las carreteras surcoreanas, dijo Kyung-Tae Lee, presidente del Instituto de Comercio Internacional de Corea del Sur, el principal grupo de promoción comercial del país. Esto podría dejar a las automotrices estadounidenses en desventaja.

Las importaciones representaron 6% del mercado automotriz de Corea del Sur, muy por debajo del 50% de autos importados por EE.UU. en 2009. Entre las razones de la disparidad se encuentra un arancel cobrado por Corea del Sur que, al igual que el vino, eleva los precios al consumidor.

El vino en Corea del Sur usualmente es el doble de costoso que en EE.UU., pues las importaciones acarrean impuestos de dos dígitos y aranceles, haciendo que una botella asequible de supermercado en otros países, sea una compra costosa en un supermercado coreano.

"Por eso es que compro vino chileno", dice April Henschel, una californiana que ha enseñado inglés en Seúl por años. "Preferiría una botella de vino de California, pero no voy a pagar cerca de US$20 por algo que podría comprar en casa por cerca de US$5".

Australia, que negocia un acuerdo de libre comercio con Corea del Sur, está viendo al vino como una de las principales oportunidades de exportación para sus propios negocios.

"Licores como el soju [el licor local], el whisky y el sake históricamente han dominado las ventas de licores, pero la nueva generación se ha alejado de los licores fuertes y ha optado por el vino y la cerveza", dijo la Comisión de Comercio Australiana en un documento preparado para los exportadores.

Los productores estadounidenses, por su parte, son los más interesados en que se firme el acuerdo de libre comercio con Corea. "El vino estadounidense ya es muy aceptado entre los consumidores surcoreanos”, dijo el analista de euromonitor Seon Hwa Park. "Cuando baje el precio después que se acabe con los aranceles, el vino estadounidense tendrá un precio muy competitivo en el país".