Zurich. Credit Suisse no alcanzó las expectativas del mercado en sus resultados del cuarto trimestre por las provisiones por pérdidas crediticias, y recortó su objetivo de ROE (retorno sobre patrimonio) por regulaciones de capital.

El beneficio antes de impuestos en banca de inversión creció a 558 millones de francos suizos (US$579,8 millones) frente a 395 millones (US$413 millones) en el tercer trimestre, dijo este jueves el segundo banco suizo.

Asimismo, el banco reportó que su ganancia neta en el cuarto trimestre fue de 841 millones de francos suizos (US$879,5 millones), contra un promedio pronosticado de 1.100 millones de francos (US$1.150,4 millones) en una encuesta elaborada por Reuters.

Utilidad neta dañada. Credit Suisse dijo que su utilidad neta se vio dañada por cargos sobre su propia deuda y pérdidas en swaps relacionados con su propia deuda de largo plazo por un total de 146 millones de francos suizos (US$152,6 millones).

El banco sacó provecho de la misma mejoría en la actividad de clientes observada en su rival UBS el martes, invirtiendo ambas entidades la tendencia de otros competidores de la talla del estadounidense Goldman Sachs.

El presidente ejecutivo Brady Dougan reclutó de manera agresiva a banqueros de inversión en el segundo trimestre del 2010 justo cuando los mercados se estabilizaban.

Su atrevida estrategia ha fracasado hasta la fecha ya que los ingresos por negociación se marchitaron en el tercer trimestre y desde entonces han sido flojos, aunque a Credit Suisse se lo considera bien colocado para sacar partido de cualquier cambio de tendencia en esta área.

Tras anunciarse los resultados, las acciones de Credit Suisse caían un 2,6%.

Dougan señaló que Credit Suisse ha recortado su retorno sobre patrimonio a "por encima del 15%" desde "por encima del 18%" debido a regulaciones de capital más ajustadas.

El banco atrajo nuevos flujos netos de clientes por 9.600 millones de francos (US$10.039 millones) a su división de gestión de riquezas, que ha capeado bien la crisis gracias a los clientes procedentes de UBS, que tuvo que ser rescatado por el Estado suizo tras grandes cantidades de amortizaciones para sanear sus activos tóxico.