Los créditos hipotecarios en la región están dando muestras de recuperación en los últimos meses, pero todavía no alcanzan para proclamar la reactivación generalizada.

El crédito está tocando el timbre de las viviendas centroamericanas con un ding-dong cada vez más sonoro, aunque no con tanta insistencia como en el pasado.

El sistema financiero está retomando la confianza para apostarle al rubro de vivienda en Panamá, Costa Rica y Honduras. Nicaragua caminó en terreno positivo, mientras que Guatemala y El Salvador se contrajeron, según datos recopilados por la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca).

Los rubros de vivienda y construcción, otrora grandes receptores de financiamiento, sufrieron un recorte abrupto del crédito desde finales de 2008, alineado con la crisis internacional.

“En términos generales, la actividad de la construcción en toda la región ha sido de las más golpeadas, de las más lentas en su recuperación”, sostiene Manuel Iraheta, economista de la SECMCA.

No todas son malas noticias para los constructores del istmo. Este año el rubro tendría que comenzar a reaccionar por tres factores: la economía, la inversión extranjera y la inversión pública.

El apalancamiento de la construcción consta de dos etapas: la primera, el crédito al desarrollador del proyecto, un crédito de corto plazo, y la segunda, una vez se comercializa el proyecto existe una transferencia a uno de largo plazo, asumido por el comprador de la propiedad.

Gastón Regis, presidente de la Cámara Panameña de la Construcción (Capac) y de la Organización Regional de Cámaras de Construcción de Centroamérica y el Caribe (Ordecccac), relata que la crisis generó una menor demanda de apalancamiento para las constructoras.

“Las constructoras que trabajan en obras públicas han tratado de reducir el apalancamiento”, explica, porque la deuda que mantienen los gobiernos con los privados no les permite sincronizar los cobros y pagos de los empréstitos.

Los préstamos a la construcción en términos generales todavía no se recuperan, con excepción de Guatemala, mientras que en vivienda los resultados son más favorables, según los analistas consultados.

Por ejemplo, en Costa Rica, los créditos para la construcción rondaron 26.000 millones de colones, es decir, unos US$5.200 millones, en febrero, dice Iraheta. Esto significó un tercio menos que los períodos previos a la crisis económica.

Mientras tanto, los saldos de crédito de vivienda en colones costarricenses crecieron 13,8% en febrero de 2011, en comparación con el mismo mes del año pasado. Los créditos en moneda extranjera para el mismo destino se contrajeron -1,3%.

Panamá demuestra el comportamiento más robusto de la región, con un incremento de 10,8% tanto para los créditos de vivienda y construcción. Los primeros, estimados en US$6.925,3 millones, los últimos, en $2.501,4 millones, en cifras de febrero de 2010 a febrero pasado.

Honduras también se encuentra entre los países con mejor desempeño en el financiamiento habitacional, con un crecimiento de 4,9% en lempiras y de 10,6% en divisa extranjera. Los datos dolarizados dan cuenta de US$2.467,8 millones de préstamos para esta área.

Por su parte, Nicaragua dio un pequeño avance de 2,4%, con una cartera de vivienda de US$315 millones.

Ismael Nolasco, director ejecutivo de la Cámara Salvadoreña de la Construcción (Casalco), ve una leve recuperación en el financiamiento, con respecto a 2009.

El año pasado el promedio mensual de crédito hipotecario ascendió a US$16,7 millones en El Salvador, 27% por encima de lo que observaron en 2009.

Sin embargo, el monto está lejos de los US$33 millones mensuales que el sector financiero inyectaba a este rubro en 2008.

Según la Secmca, la cartera crediticia en el ramo de vivienda en El Salvador rondó los US$2.149,5 millones en febrero, -1.1 que la registrada punto a punto en 2010.

Mientras que el financiamiento para construcción retrocedió -10.4% el año pasado y representó solamente US$427,1 millones.

Nolasco observa que los planes de inversión en vivienda social del gobierno salvadoreño están comenzando a dar resultados, pero aún son insuficientes.

La edificación de casas es uno de los sectores que más aportan a la generación de empleos. En la actualidad, los constructores locales emplean a unas 23.000 personas, cuando hace tres años el rubro generaba 35.000 puestos de trabajo.

En Guatemala los créditos de adquisición de vivienda se continuaron derrumbando, -10,2% en moneda nacional y -34,7% en divisa extranjera. Por el contrario, 7,5% subió el crédito hacia la industria de la construcción, en quetzales, mientras que en moneda extranjera tuvo un robusto incremento del 51%.

Perspectivas. ¿Pero por qué existe una inclinación a crecer en los créditos de vivienda, en general? Gastón, de la ORDECCCAC, hace notar que en los segmentos socioeconómicos altos esta es una inversión refugio, porque su valor asciende con el tiempo.

No todas son malas noticias para los constructores del istmo. Este año el rubro tendría que comenzar a reaccionar por tres factores: la economía, la inversión extranjera y la inversión pública. En primer lugar, los países que estén dando señales de recuperación económica sostenida tienen las de ganar debido al incremento de la demanda.

En segundo, los mayores receptores de inversión extranjera demandarán obras físicas tanto para las corporaciones como para los inversionistas que comienzan a residir en el país destino. Y en tercer lugar, los planes gubernamentales de reactivación también comenzarán a empujar los proyectos de inversión pública.

“Me parece que tomando en cuenta esos tres aspectos sí podríamos pensar de que si no en el cortísimo plazo, talvez a finales de 2011 llegará una recuperación más consistente”, apunta el economista de la SECMCA.

Según el Índice Mensual de la Actividad Económica de la construcción, Costa Rica, Guatemala y Honduras siguen mostrando desempeños negativos, mientras que El Salvador y Nicaragua se están dinamizando, con crecimientos trimestrales de 5% y 3%, respectivamente.

“En términos generales, la actividad constructiva está retomando proyectos que como consecuencia de la crisis, aún no habían madurado, sobre todo en lo que respecta a vivienda”, analiza Gastón.

El directivo regional cree que 2011 le depara a la actividad una recuperación discreta, pero que podría consolidarse en 2012. Panamá es la excepción en la región, ya que el rubro crecerá 14,9% y el próximo año lo hará en 20%, gracias a los megaproyectos de infraestructura.