Lima. El crédito hipotecario otorgado por bancos peruanos a nivel nacional reportó un saldo de 38,544 soles millones al cierre de agosto, y mostró un avance de 7,09% (con tipo de cambio constante) frente a similar mes del 2015, Asociación de Bancos del Perú (Asbanc).

"El financiamiento bancario otorgado a personas para la adquisición de viviendas ha mantenido tasas de crecimiento anual de 7.¿,09% 8% en el último año, lo que refleja una continua apuesta a favor de la situación económica del país para los próximos años", señaló.

"A ello se sumó una marcada preferencia por tomar créditos a largo plazo en soles, evitando el riesgo de eventuales variaciones en el tipo de cambio", agregó.

Detalló que los préstamos hipotecarios en soles sumaron 29,250 millones de soles en el mes de análisis, con un incremento de 219 millones (0,76%) y de 4,076 millones (16,19%) con relación a julio de 2016 y agosto de 2015, respectivamente.

Mientras tanto, el financiamiento hipotecario en dólares llegó a US$2,740 millones, lo que implicó una caída de 11 millones (0,41%) y de 449 millones (14,09%) frente al mes previo y al mismo mes del año anterior, en cada caso.

En línea con el comportamiento descrito líneas arriba, la participación de los créditos en soles en la cartera hipotecaria subió hasta llegar a 75,89%, cifra mayor en 0,01 puntos porcentuales en comparación con julio de 2016 y superior en 4,96 puntos porcentuales en la comparación interanual.

Por otro lado, el número de deudores hipotecarios continuó creciendo, y a agosto de 2016 llegó a 213,477, cifra mayor en 549 deudores (0,26%) frente a julio 2016 y en 6,405 deudores (3,09%) en comparación con agosto de 2015.

Finalmente, la morosidad de los créditos hipotecarios continuó subiendo, aunque aún se mantiene en niveles bastante bajos.

Este ratio llegó en agosto de 2016 a 2,33%, cifra mayor en 0,18 puntos porcentuales frente a julio y en 0,72 puntos porcentuales en comparación con agosto de 2015.

Hacia adelante, esperamos que una prevista recuperación del dinamismo en la demanda interna se traduzca en un cambio en la tendencia de la morosidad.