La cartera del sistema bancario de Guatemala destinada para las actividades industriales de alimentos, bebidas y tabaco aumentó 17,8% en  2011, Q856,5 millones (US$107,9 millones) más que lo otorgado un año antes, cuando registró Q 4.802,4 millones (US$605,3 millones), según el estudio actuarial más reciente de la Superintendencia de Bancos (SIB).

El análisis documenta que la actividad crediticia a este sector está muy concentrada en las actividades correspondientes a los ingenios y refinerías de azúcar y en otras industrias alimenticias como el subsector de bebidas y tabaco.

A ingenios y refinerías de azúcar, el saldo ascendió a Q3.194,9 millones (US$402,7 millones) en 2011, para un aumento en Q973,4 millones (US$122,7 millones) comparado con 2010.

Para las industrias alimenticias, bebidas y tabaco la cartera crediticia de la primera aumentó en Q188,7 millones (US$23,7 millones), 26,6% más en relación con el año anterior, mientras que el segundo grupo disminuyó en Q283.1 millones (US$35,6 millones), 24.0%, en relación con el saldo observado a finales del 2010.

El subsector de alimentos, bebidas y tabaco es parte del sector de la industria manufacturera y su participación en la composición del Producto Interno Bruto fue de 17,9% en 2011 y su aporte nominal a precios corrientes sumó Q69.089,2 millones (US$8.709 millones).

El informe resalta que en el período 2007-2009 registró el crecimiento más rápido dentro de la industria.

Roberto Herrarte, presidente de la Gremial de Fabricantes de Alimentos (Grefal), afirmó que los desembolsos se han percibido en el crecimiento de industrias alimenticias especialmente en comida procesada como snacks (boquitas), conservas, jaleas y otros productos. En lo que se refiere al área de bebidas, expuso que los productos energetizantes se han desarrollado fuertemente.

Agregó que el constante flujo de crédito no ha logrado regresar a los niveles previos de la crisis financiera.

Cartera aumenta. El estudio refiere que la participación de las actividades industriales de alimentos, bebidas y tabaco constituyó 43,7% de la cartera al sector industrial y 5,2% de todos los préstamos otorgados.

El nivel de participación por parte de la banca, cita el informe de la SIB, es el más alto después de la más reciente crisis económica.

El aumento de la cartera se concentró en el sistema bancario, cuyos préstamos pasaron de Q4.045,1 millones (US$509,9 millones) en 2010 a Q4.970,3 millones (US$626,5 millones) el año pasado para un incremento de Q925,1 millones (22,9% de crecimiento). Lo anterior totaliza Q5.658,9 millones (US$713,35 millones).

Mientras que los recursos provenientes de las sociedades financieras apenas creció en Q1,5 millones.

En lo que se refiere al financiamiento por medio de las entidades fuera de plaza (Off Shore), se contrajo en Q70,1 millones (US$8,8 millones), equivalente a 9,7%.

La cifra anterior equivale a un incremento del 43,8%, en relación con 2010, y significa 56,5% del crédito a ese sector industrial, frente a 46,3% en 2010.

Francisco Menéndez, presidente de la Asociación Guatemalteca de Exportadores, expuso que la existencia de crédito relativamente fácil es un factor que ha contribuido al crecimiento del sector.

Conforme ha aumentado el sector, también lo ha hecho el flujo crediticio, el año pasado fue muy bueno, ya que la economía del país creció.

Otro aspecto positivo es que las tasas de interés también han bajado.

“Se consiguen recursos entre 9 y 10% en quetzales y si es en dólares, hasta el 7%”, afirmó Menéndez.

Baja morosidad. Los índices de morosidad de la cartera crediticia para las actividades industriales de alimentos, bebidas y tabaco han sido muy bajos e incluso son menores.

El estudio indica que al concluir el 2011, la morosidad era de solo 0,25% en comparación con el 1,4% del sector industrial.

A finales del año pasado, 17 empresas del sector alimentos, bebidas y tabaco se encontraban dentro de grupo de los cien principales deudores del sistema financiero con préstamos por Q4.322,1 millones (US$544,8 millones).

El informe resalta que la actividad de elaboración de productos alimenticios, bebidas y tabaco será más dinámica en el 2012, con un crecimiento de 3% en comparación al 2,4% de 2011, por una mayor producción de azúcar.