Río de Janeiro. Los créditos inmobiliarios con recursos de las cuentas de ahorro en Brasil cayeron un 54,6 por ciento en el primer trimestre en comparación con el mismo período del año pasado, con un total de 10.600 millones de reales (3.030 millones de dólares), informó hoy la Asociación Brasileña de las Entidades de Crédito Inmobiliario (Abecip).

En un comunicado, la entidad pronosticó una caída este año de alrededor del 20 por ciento en el volumen de financiamientos. En marzo, el crédito para la casa propia tuvo una ligera recuperación, con un volumen de créditos para la adquisición y construcción de inmuebles que totalizó 4.420 millones de reales (1.260 millones de dólares).

Según la Abecip, "aunque no signifique la retomada de los negocios a los niveles de 2014 e inicio de 2015, la recuperación refleja alguna mejora en la demanda y oferta de crédito".

El volumen emprestado en el mes de marzo superó en un 37,8 por ciento al de febrero, pero cayó un 48 por ciento en relación a marzo del año pasado.

En el acumulado de los últimos 12 meses hasta marzo, fueron destinados 62.400 millones de reales (17.830 millones de dólares) para la adquisición y construcción de inmuebles con recursos de las cuentas de ahorro brasileñas, cayendo un 44,1 por ciento.

En marzo, 19.600 inmuebles fueron financiados en las modalidades de adquisición y construcción. Este resultado se muestra más robusto en relación a enero y febrero, con expansión mensual del 33,6 por ciento en relación al mes anterior, aunque hubo un descenso del 46,9 por ciento en la comparación anual.

En el primer trimestre de este año, fueron financiados 47.800 inmuebles, un 56,4 por ciento menos que en el mismo período del año pasado (109.500 unidades).

En los últimos doce meses hasta marzo, fueron financiados 279.800 inmuebles, un 46,6 por ciento menos que en los 12 meses anteriores.

La caída de los financiamientos muestra la desaceleración económica que vive Brasil.

La economía brasileña se encuentra en recesión, después de que el Producto Interno Bruto (PIB) se contrajera un 3,8 por ciento en 2015 y debe hacerlo en un 3,88 este año según el mercado financiero, unido a un aumento del desempleo, de la inflación, de la caída de confianza de los consumidores y una tasa de interés del 14,25 por ciento, la más alta en 10 años pero utilizada por el Banco Central para mirar de frenar la inflación.