Las extorsiones se sofistican en Guatemala. Las generadoras de energía eléctrica son el nuevo blanco del crimen organizado.

En el último trimestre del 2010, los criminales derribaron ocho torres de transmisión en el departamento de Quiché, propiedad de la empresa Hidroxacbal, propiedad del hondureño Grupo Terra.

Guatemala está elaborando un Plan de Expansión de Transmisión, que contempla la edificación de una red de 830 kilómetros, a un costo estimado de US$2.000 millones, en los próximos años.

Así lo denunció la Asociación Nacional de Generadores (ANG), en declaraciones recogidas por el matutino guatemalteco El Periódico, en su página web.

Los ataques se han dirigido a la línea de transmisión de 130 kilómetros que conecta a Hidroxacbal con el sistema nacional de energía.

Fuertes costos. Horacio Fernánez, director de la ANG, dijo que el problema es serio no solo por las pérdidas materiales que causan a las compañía, sino porque la destrucción de una torre le obliga a la hidroléctrica a salir del mercado spot y, entonces, el precio de la électricidad se incrementa 10%.

Carlos Colom Bickford, presidente de la CNEE, aceptó que los sabotajes sin duda se traducirán en un alza en el precio del mercado spot, pero que todavía falta por calcular un eventual impacto en las tarifas al consumidor.

El funcionario consideró que se debe castigar con todo el peso de la ley a este tipo de atentados, ya que además ponen en riesgo a las nuevas inversiones.

Guatemala está elaborando un Plan de Expansión de Transmisión, que contempla la edificación de una red de 830 kilómetros, a un costo estimado de US$2.000 millones, en los próximos años.

Hidro Xacbal, la segunda hidroeléctrica más grande del Guatemala y que tiene una capacidad de 2.158 megavatios (MW), fue inaugurada en agosto de 2010 con una inversión de 250 millones quetzales (US$31 millones) por parte del Grupo Terra, de capital hondureños.

* Con información de Eleconomista.net