Hace más de cuatro años que ANCAP y la estatal brasileña Petrobas tratan de buscar un acuerdo para que la uruguaya se incorpore como socia de la compañía MontevideoGas, la compañía que distribuye gas natural por cañería en la capital. A principios del año pasado, incluso llegó a barajase que existía un preacuerdo para la venta del 50% del paquete accionario de dicha empresa por unos US$7,5 millones, pero luego todo se trabó y volvió a foja cero.

Sin embargo, ahora el escenario para que la operación se concrete parece más propicio. Petrobras está envuelta en una crisis financiera que se agravó con el escándalo de corrupción en el vecino país sobre fines del año pasado y su nuevo presidente anunció ayer que continuará con estrategia de venta de activos.

Fuentes de ANCAP aseguraron a El Observador que la negociación con Petrobras para adquirir MontevideoGas “está abierta” y que ahora también existe la posibilidad de adquirir la “totalidad” del paquete accionario de la firma brasileña. En tanto, fuentes sindicales indicaron que uno de los “escollos” que estaba trancando la operación era el pasivo que la compañía de distribución de gas tenía. No obstante, aseguraron que Petrobras “saldó” esa deuda. Las fuentes no estaban al tanto de una posible salida de Petrobras del negocio de las estaciones de servicio en Uruguay. “La veo difícil. Ese es un negocio que les deja ganancia”, dijo uno de los informantes.

Las negociaciones para el ingreso de ANCAP en MontevideoGas comenzaron en junio de 2011 cuando el entonces presidente de Petrobras, José Gabrielli, admitió que la compañía era “inviable” y que se encontraba en estado de “quiebra técnica”. Para ANCAP la participación en la compañía es un tema estratégico, ya que permitirá complementar el proyecto de instalación de la planta regasificadora en la bahía de Montevideo para abastecer al mercado local –en particular para la generación de energía eléctrica, además del suministro domiciliario e industrial– y exportar el excedente a Argentina, a través de los dos gasoductos binacionales.

El ingreso de Petrobras en MontevideoGas se produjo a mediados de 2006 cuando la compañía todavía se llamaba Gaseba. La petrolera brasileña adquirió ese año la participación mayoritaria de Gaz de France (51%) junto a una porción minoritaria que estaba en manos de Acodike (15%).

Así, la sociedad quedó conformada con Petrobras (66%), mientras que el restante 34% se mantuvo en poder de la argentina Pan American Energy. Más tarde la brasileña adquirió la totalidad del capital accionario. Por otro lado, Petrobras y ANCAP ya son socios con una participación de 55% y 45% respectivamente en Conecta, la distribuidora de gas natural que opera en Paysandú, Colonia, San José y Canelones. Seguramente si Petrobras se desprende de MontevideoGas, hará lo propio con su participación en Conecta.

Recorte. El nuevo presidente ejecutivo de la petrolera brasileña Petrobras planea recortar inversiones, vender activos y podría listar en bolsa algunas de las unidades de la firma controlada por el Estado para recaudar dinero y reducir la deuda, según una entrevista publicada ayer en el diario brasileño Valor Económico.

Aldemir Bendine ratificó además que potenciales depreciaciones de activos ante el escándalo de corrupción que envuelve a la compañía serían “mucho menores” que las estimaciones de 88.600 millones de reales (unos US$30.900 millones) fijadas en las notas que acompañaron a sus resultados no auditados del tercer trimestre.

La entrevista con el diario fue una de las primeras apariciones públicas de Bendine, luego que asumiera la gestión de la empresa la semana pasada. Anteriormente, era director ejecutivo del estatal Banco do Brasil. El ejecutivo se enfrenta a la difícil tarea de restaurar la credibilidad del mercado en Petrobras, publicar estimaciones realistas sobre las pérdidas relacionadas con el escándalo y evitar un incumplimiento de su enorme deuda, la mayor de cualquier compañía petrolera en el mundo. Los resultados de Petrobras se han retrasado desde noviembre, cuando un operativo de la policía federal de Brasil llevó a la detención de exdirectores de la empresa y ejecutivos de sus proveedores.

Tres objetivos “inmediatos” de Bendine, según la entrevista, es reducir el plan de inversiones de Petrobras de US$206.800 millones, publicar los informes auditados de los resultados financieros de la firma del 2014 tan pronto como sea posible, e implementar “cambios profundos” en el gobierno corporativo. El ejecutivo descartó el aumento de capital mediante la venta de las acciones de Petrobras en el mercado, pero dijo que algunas unidades podrían salir a Bolsa.