La Paz. Los productores agroindustriales expresaron su preocupación por la crisis económica en los países desarrollados, que ha provocado la caída en los precios de los alimentos. El gobierno de La Paz dice que los compradores se benefician con la baja, aunque Anapo asegura que no es así.

Según Demetrio Pérez, presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), la crisis económica existente en los países desarrollados de Europa y Estados Unidos ha provocado que entre septiembre y octubre del presente año el precio de la soya descienda en US$100 aproximadamente.

Además, en el caso del maíz que es utilizado para la producción avícola, Pérez explicó que hace tres semanas se cotizaba el quintal en Bs 75 y hoy se comercializa en Bs 57.

“Estamos sobre el límite de nuestros costos de producción porque los insumos tienen precios altos y los rendimientos están bajos, o sea, prácticamente no compensarían en absoluto la recuperación ni siquiera de la inversión”, mencionó Pérez.

El viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez, enfatizó que la producción de soya sigue siendo rentable y que los productores sufrirían perjuicios cuando el precio de la tonelada descienda a  US$200 aproximadamente.

“La soya que producimos es para exportar y solo el 20% es lo que consumimos en productos como aceite y alimento para pollo”, entre otros, añadió.

Hasta el miércoles, la tonelada de soya se cotizaba en  US$427 en el mercado de granos de Chicago.

El coordinador del Programa de Apoyo a la Seguridad Alimentaria (PASA), Remy Gonzales, explicó que la caída de los precios de los alimentos se debe a tres factores. La primera es por la caída en la demanda para la producción de biocombustible.

Segundo, Estados Unidos y algunos países de Europa han empezado a controlar sus mercados internos de alimentos. Tercero es el aumento de la oferta de productos ya que no se registraron cambios climáticos adversos en Brasil o Argentina.

El secretario de Economía y Desarrollo de la Coordinadora de Integración de Organizaciones Económicas Campesinas, Indígenas y Originarias de Bolivia (CIOEC), Ernesto Sánchez, expresó su preocupación por la caída de los precios de los alimentos porque perjudicará al 40% de sus afiliados que exportan alimentos ecológicos al exterior.

“La mayor parte de los productores que están exportando en este momento a diferentes países serían los que van a tener que bajar la producción y sus ingresos”, afirmó.

El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Julio Alberto Roda, expresó su esperanza de que en el plazo de un mes y medio el precio de la soya y del trigo vuelvan a repuntar porque se iniciará la cosecha de invierno. El ejecutivo de la CAO señaló que ante la caída de los precios “se debe ampliar la cantidad de hectáreas de siembra para cubrir los costos” de producción.

El investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (CEDLA), Carlos Arce, dijo que la caída en los precios de los alimentos en los mercados externos ayudará a reducir la presión inflacionaria en el país y los productores de alimentos estarán en desventaja ante sus similares de otros países que producen a bajo costo y en grandes volúmenes.

Habrá una competencia entre los países que ofertarán sus productos en mercados cada vez más reducidos, exigentes en calidad y a precios bajos, explicó Arce.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) pidió que se busque consenso en el país para la creación de un fondo compensatorio que beneficie a los productores agrícolas ante la caída de los precios de los alimentos a nivel mundial.

Así lo mencionó la responsable del área de políticas presupuestarias y gestión pública de la CEPAL, María Víctoria Espada, quien señaló que no se pueden dar recetas a cada uno de los países para que afronten determinados problemas económicos que tengan.

“Tendría que ser fruto del consenso. Yo no puedo decir si es bueno o no, pero si el consenso decide, si hay voluntad política o hay compromiso de los productores agropecuarios claro, porque Bolivia necesita incrementar su carga tributaria porque tiene muchos desafíos de desarrollo por delante y la única manera de hacerlo es a través de impuestos”, señaló la funcionaria.

Las delaraciones de Espada fueron hechas ante la consulta de si es recomendable crear un fondo, a partir del pago de un tributo para que el sector agropecuario afronte la crisis mundial.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Demetrio Pérez, dijo que su sector no había analizado la posibilidad de plantear la creación de un fondo porque no se tenía previsto que los precios de los alimentos iban a caer. “Mucho dependerá de cómo se recuperan los precios, como la demanda del mercado de China que es importante para definir los precios a nivel mundial”.

El coordinador del Programa de Apoyo a la Seguridad Alimentaria (PASA), Remy Gonzales, aseguró que la crisis económica en los países desarrollados provocará la caída de los precios de los alimentos de mayor consumo, lo que beneficiará de manera directa a la población boliviana.

“En la cuestión de los alimentos va a haber una baja en los precios y eso va a hacer que vayan a poder acceder a mayores cantidades” de productos, manifestó.

Entretanto, el presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Demetrio Pérez, lamentó que los comerciantes sean los que se beneficien con la caída de los precios a diferencia de los consumidores.

“Es como cuando subió el diésel. Subieron todos los pasajes y todos los productos, pero cuando bajó el diésel nunca bajaron los productos que se habían incrementado de la canasta familiar”.

Por su parte, el representante de la Asociación de Productores Avícolas de Cochabamba, Willy Soria, dijo que, a consecuencia de la rebaja en el costo del maíz y la soya, el precio del kilo de la carne de pollo ahora se comercializa entre Bs 14 y Bs 15, y la unidad de huevo a Bs 0,70.

Pérez expresó su disconformidad porque, según él, los precios de los alimentos que se producen con base en la soya, sorgo o el maíz deberían bajar mucho más en beneficio de la población.

El 15 de septiembre, Graziano da Silva, el director general electo de la FAO, informó que en el país no hay inseguridad alimentaria, sino que los alimentos registran precios altos que hacen que los bolivianos no puedan acceder a ellos por los bajos ingresos que tienen.

Remy Gonzales estimó que los precios de los alimentos en el mercado interno se van a nivelar. Agregó que el tema de las restricciones a las exportaciones tendrá que analizarse.