Latam Airlines espera que su negocio en Brasil, su principal mercado, repunte en el segundo semestre de este año, mientras se alista para enfrentar en mejor forma la dura competencia de las aerolíneas de bajo costo, dijo este lunes a Reuters su presidente ejecutivo, Enrique Cueto.

El conglomerado, que surgió de la fusión de la brasileña TAM y la chilena LAN en el 2012, está más optimista de la operación en 2017 en comparación al año pasado, tras reducir costos y mejorar la eficiencia en medio de la debilidad de las economías de América Latina.

Esto, unido a una recuperación de los rendimientos y reducciones de capacidad en Brasil, se reflejaría en un mejor desempeño de la operación de Latam Airlines, luego de reportar en 2016 una utilidad de US$69 millones, su primera ganancia anual desde su creación.

"La demanda interna de Brasil va a comenzar a reflejarse en el segundo semestre de este año, con un tráfico de pasajeros doméstico creciendo. Ahora, cuándo vamos a volver a lo que éramos, eso va a demorar un tiempo, pero que vamos a ver resultados positivos será a partir del segundo semestre de todos modos", dijo Cueto.

Las mejores perspectivas para la mayor economía de la región abrirían espacio para que LATAM Airlines retome algunos proyectos que había dejado en el congelador en medio de la peor recesión de Brasil en la historia.

En esa línea, la mayor aerolínea de América Latina podría retomar su aplazado proyecto de estudio de viabilidad del centro de conexiones (hub) en el nordeste de Brasil, que se sumaría al que posee en Brasilia y Sao Paulo.

"Es algo que vamos a reestudiar, qué es lo que nos conviene. Vamos a retomar los estudios de todos modos para ver en qué estamos", dijo Cueto.

Low cost, pero no low cost

El presidente ejecutivo destacó que la empresa se encuentra en mejor forma operativa y con nuevos modelos de negocios para enfrentar la dura competencia que se avecina con la mayor presencia de compañías de bajo costo en la región.

"Nosotros queremos hacer una aerolínea que también compita en este mercado (bajo costo), con la frecuencia que tenemos. Quiero competir mano a mano en este mercado. Nosotros vamos a ser una compañía no 'low-cost', pero con una estructura de costos aproximado a la de 'low-cost'", dijo Cueto.

Agregó que en una primera fase este negocio se focalizará en los servicios domésticos de los países de habla hispana en los que opera y dependiendo de los resultados se podría aplicar a vuelos de alcance regional.

Latam con casa matriz en Santiago y unidades de operación en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Paraguay y Perú, ha estimado cerrar este año con un margen operacional en entre un 6% y un 8%.

En materia financiera, Cueto explicó que el grupo debe pagar amortizaciones de deuda por US$1.500 millones este año y la intención es refinanciar US$750 millones. Dentro de las alternativas de financiamiento está la opción de emisiones de deuda.

El mejor pie financiero y operacional en el que se encuentra Latam Airlines comenzaría a allanar lentamente el camino para que la firma recupere el grado de inversión que LAN perdió tras fusionarse con TAM.

"Nosotros creemos (...) que podamos ir hacia un 'investment grade' hacia el 2019. Requerimos mucho más que un año para demostrar lo que queremos ser en números y lo que requieren las agencias de rating", dijo el ejecutivo.

En medio de este optimismo, las acciones de LATAM Airlines se han convertido en una de las favoritas del mercado bursátil chileno, luego de que a fines del año pasado Qatar Airways concretó su ingreso a la firma tras adquirir un 10 por ciento de la propiedad.

Las acciones de LATAM -de gran peso en el índice líder de la bolsa chilena- anotaron el lunes su mayor nivel en más de dos años y medio.

"Nosotros encontramos que aún con todo lo que ha subido la acción, la compañía está barata", dijo Cueto.