En el Perú hay terrenos de las Fuerzas Armadas, que ya no tienen utilidad militar, donde se pueden construir hasta 7.000 viviendas, señaló hoy el director ejecutivo de la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), Guido Valdivia.

“Una opción es construir sobre terrenos del Estado, proponemos que los terrenos de las Fuerzas Armadas que ya no tengan vocación militar, es decir, que hayan dejado de ser útiles desde el punto de vista militar sean transferidos al Banco de Tierras para ser implementados para proyectos de vivienda de magnitud”, dijo.

Valdivia mencionó que estos terrenos son grandes y que pueden albergar proyectos inmobiliarios que beneficien a una población importante.

“No hay ciudad del Perú donde no haya un terreno de las Fuerzas Armadas que tenga vocación para albergar urbanizaciones, y son terrenos de 30, 40 a 50 hectáreas, donde se pueden construir desde 4.000 hasta 7.000 viviendas perfectamente”, sostuvo.

El especialista explicó que se pueden construir 150 viviendas por hectárea, una cifra fuerte que ofrecen este tipo de terrenos de las Fuerzas Armadas.

“Dichos terrenos podrán ser incorporados al Plan Nacional de Vivienda, y el ministerio del sector, a través de su Programa de generación de suelo urbano o el Fondo Mivivienda, transferirían estos suelos a promotores privados para que se construyan”, dijo.

Valdivia destacó que ante la necesidad de la reconstrucción, principalmente en la zona norte del país, hay una alternativa inmediata con los proyectos Techo Propio que existen en Piura, Chiclayo y Trujillo, en la modalidad de adquisición de vivienda nueva.

“Eso puede obligar a dos cosas, plantear la necesidad de subsidios un poco mayores, porque estas personas probablemente tengan más dificultades para acceder a créditos, y el mecanismo de facilitación de proyectos, es decir, dar prioridad para que la municipalidad otorgue las licencias adecuadamente para que el agua no falte y los registros públicos funcionen”, indicó.

El representante de Capeco agregó que en los casos de zonas donde el riesgo sea menor se puede trabajar un esquema de mitigación y refacción de daños.

“También se puede apoyar a la gente con programas de construcción sobre sus propios terrenos, lo que se ha venido haciendo regularmente a través del Ministerio de Vivienda”, manifestó.

“Son tres tipos de intervenciones que dependen mucho de la situación de vulnerabilidad en que se encuentre cada familia”, añadió.