El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) anunció que completó los planes de acción para las ciudades colombianas de Barranquilla, Bucaramanga, Manizales y Pereira, poniendo a disposición de las autoridades locales poderosas herramientas para priorizar sus inversiones en la próxima década.

Los planes de acción preliminarmente estiman que las cuatro ciudades colombianas necesitan inversiones por US$2.200 millones en áreas como urbanización de zonas socialmente vulnerables, expansión de sistemas de transporte público y la promoción de vías exclusivas para peatones y bicicletas, la renovación de cascos históricos, seguridad ciudadana y el fortalecimiento de la gestión fiscal.

Esto marca la primera vez que el BID divulga cuatro planes de acción de manera conjunta en un país, gracias a una alianza entre la Iniciativa Ciudades Emergentes y Sostenibles (ICES) del BID con la Financiera del Desarrollo Territorial (Findeter), la entidad estatal colombiana que apoya proyectos de desarrollo del país.

“Barranquilla, Bucaramanga, Manizales y Pereira ahora tienen herramientas para asignar sus recursos dónde más lo necesitan para que sus ciudadanos puedan vivir en ciudades más gratas, más sostenibles con el medio ambiente y más competitivas”, dijo Ellis Juan, el coordinador de ICES en el BID.

“Además, aparte de un riguroso proceso técnico que se utilizó para elaborar los planes, el proceso contó con una importante participación de la sociedad civil. Esto fortalece aún más la sostenibilidad de los planes”, acotó.

El programa ICES del BID se alía con bancos y entidades de inversiones locales, y con donantes internacionales tanto públicos como privados, para alcanzar su meta de generar planes de acción para 50 ciudades intermedias de alto crecimiento en América Latina y el Caribe al 2015. Cada plan de acción cuesta alrededor de US$1 millón.

ICES trabaja además con universidades y centros de estudios, e incorpora a destacados expertos urbanos del mundo. La iniciativa inédita utiliza 140 indicadores en áreas cómo gestión fiscal, manejo de agua y residuos, energía, vulnerabilidad a los desastres naturales, uso de terrenos, y transporte.

Hasta el momento, siete ciudades – Trujillo (Perú), Puerto de España (Trinidad y Tobago), Montevideo (Uruguay), La Paz (México), Mar del Plata (Argentina), Santa Ana (El Salvador) y Goiania (Brasil)– están implementando sus planes de acción y otras nueve ciudades están en el proceso de desarrollar sus planes, incluyendo las cuatro colombianas.

El plan de acción identifica las áreas que necesitan mejoras, y es seguido por una etapa de pre-inversión, que identifica proyectos específicos y su costo, y asiste en la movilización del financiamiento a largo plazo. Todo el proceso se estima toma alrededor de cuatro años.

En el caso de Colombia, el gobierno y el BID han acordado establecer una línea de crédito de US$600 millones – sujeta a aprobación por parte del Directorio Ejecutivo del BID – para apoyar al fortalecimiento fiscal y del gasto en inversión pública en entidades territoriales.