La Habana. Las autoridades cubanas desarrollan una estrategia de promoción del empleo de biogás como parte de una política dirigida a incrementar el uso de fuentes renovables de energía y el respeto ambiental.

Este es un tema contemplado en los más de 300 Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido (Comunista) y la Revolución, aprobados en el VI Congreso de la organización partidista en 2012.

En pos de despertar el interés y promover la cultura del uso de ese biocombustible en la isla, se convocó la víspera al VI Encuentro Nacional de Usuarios del Biogás (ENUB), que sesionará entre febrero y marzo de 2015 en el municipio de Segundo Frente, provincia oriental de Santiago de Cuba.

El objetivo fundamental del evento es motivar el intercambio sobre el empleo del biogás entre los impulsores de esta fuente alternativa de energía en el país, ya sea en viviendas, fincas de autoconsumo, entidades porcinas o pequeños productores.

Omar Helmida, coordinador municipal de usuarios del biogás, expresó que este territorio marca la vanguardia en la provincia en la construcción e instalación de biodigestores.

Segundo Frente cuenta con siete dispositivos de biogás en funcionamiento, mientras avanza en la ejecución de otros 22 y aspira a concluir el próximo año con unas 50 plantas instaladas.

"Esta es una forma de elevar la educación ambiental y trazar estrategias para revertir la dependencia energética y el alto consumo de combustibles fósiles, altamente contaminantes", expresó Helmida.

A nivel nacional, las autoridades proyectan la instalación, en dos años, de seis plantas industriales que generarán electricidad mediante el empleo de biogás.

Según los cálculos, las seis plantas, que representan una inversión de alrededor de US$2 millones, podrían aportar desde 100 hasta 500 kilowatt de electricidad cada una.

El biogás está compuesto en su mayor parte por metano, un Gas de Efecto Invernadero que permanece en la atmósfera entre nueve y 15 años.

Se trata de una fuente de energía que se obtiene por medio de fermentación anaerobia, y es utilizada en países desarrollados como medio eficaz de descontaminación, protección del suelo y como una fuente alternativa de energía renovable.

Informes oficiales aseveran que en el mundo se emiten cada año unas 6.400 millones de toneladas de metano, un 15% de las emisiones globales de GEI.

En Cuba, el biogás es visto, además de como fuente renovable de energía, como un componente para la elaboración de bioabono en una agricultura orgánica y armónica con el medio ambiente.

El propósito gubernamental es continuar la construcción de plantas de biogás de pequeña escala en granjas pecuarias estatales, casas de familias campesinas e instalar biodigestores para tratar los residuos porcinos.

También se han identificado potencialidades para usar el biogás en la cogeneración de energía eléctrica y energía térmica a partir de residuales de la industria azucarera y del café, entre otros.

Otra vía es captar el biogás que se produce en los rellenos sanitarios debido a la descomposición de la materia orgánica, experiencia que ya se aplica en el municipio de Marianao, en La Habana.

Fuentes especializadas aseveran que el potencial de Cuba supera los 400 millones de metros cúbicos anuales, y si se aprovechara de manera adecuada, se podría instalar una potencia de generación eléctrica de 85 megawatts y producir más de 700 gigawatts por hora al año.

Así se evitaría emitir más de tres millones de toneladas de dióxido de carbono y se ahorrarían unas 190.000 toneladas de petróleo.

Además, se obtendrían unas dos millones de toneladas de abono orgánico al año y se reduciría la carga contaminante.

Para las autoridades cubanas del ramo, el biogás es un combustible alternativo, una fuente de energía consustancial con el modelo energético "eficiente, descentralizado, sostenible y solidario" que desarrolla el país.