Tras alcanzar un máximo histórico de 956.000 barriles diarios de petróleo, la exportación de crudo de Venezuela en general cayó hasta llegar a 312.400 barriles en 2014, e incluso a 262.500 barriles en 2016.

El desplome fue consecuencia de factores como la caída en los precios del petróleo. Éstos llegaron a tocar en 2016 un fondo cercano a los US$40 por barril de petróleo venezolano. Actualmente, el hidrocarburo se cotiza en poco más de US$63, aún muy por debajo de los US$118 que se necesitarían para equilibrar las finanzas del Estado venezolano.

Las consecuencias han sido expansivas, y Cuba es de los países que más las ha sufrido. Los envíos de petróleo y derivados que Venezuela realizaba hacia Cuba, en el marco de un intercambio que posibilitó la llegada de médicos cubanos a territorio venezolano, vieron su máximo en 2008, cuando llegaron a puertos cubanos 115.000 barriles de crudo venezolano, en promedio.

En 2009 el suministro comenzó a bajar, pero fue en 2011 cuando tuvo su primera caída drástica, de 113.000 a 102.000 barriles diarios. Entre 2013 y 2016, las exportaciones venezolanas de petróleo y derivados hacia Cuba pasaron de 105.000 barriles a 87.550 en 2016.

"Año de la recuperación". El presidente de PDVSA, el Mayor General Manuel Quevedo, anunció hace unos días que 2018 sería "año de recuperación" para la compañía petrolera estatal de Venezuela: anunció un incremento en la producción y la diversificación de los mercados internacionales del crudo venezolano.

Pero Cuba desde hace tiempo busca desmarcarse de la dependencia venezolana e incluso recuperó la participación el 49% del país sudamericano en la refinería estatal Camino Cienfuegos. Además, las autoridades cubanas siguen a la caza de otros mercados de los cuales abastecer su demanda petrolera.

Uno de ellos es Rusia, pero no es el único. A mediados del año pasado, el think-tank estadounidense Stratfor adelantó que México también pensaba incorporarse como proveedor emergente de petróleo para Cuba (la cancillería mexicana no confirmó dicho reporte).

Un socio dinámico. El pasado 30 de enero de 2018, Cuba rubricó una nueva edición del trueque de médicos por petróleo. Pero en este caso los doctores cubanos no llegarán a Venezuela sino a Argelia. El país africano, miembro de la Organización de Países Productores y Exportadores de Petróleo (OPEP), es un actor dinámico en el mercado petrolero mundial.

Mientras que en 1990 sus exportaciones del hidrocarburo rondaban apenas los 280.000 barriles diarios, en la primera década de este siglo dio un salto pronunciado hasta llegar en 2007 a 1.253.500 barriles diarios exportados. Pese a una baja casi igual de pronunciada, en 2016 las exportaciones petroleras de Argelia se ubicaron en algo más de 668.000 barriles cada día.

Pero pese a tal dinamismo, la oferta argelina estará lejos de cubrir siquiera una parte significativa de la que en su momento fue la aportación venezolana. Argelia envió en 2017 2,1 millones de barriles de crudo a Cuba. En 2018 la cifra se mantendrá, anunciaron las autoridades en Argel. Esto equivale apenas a unos 5.753 barriles diarios, muy lejos siquiera de los 45.000 que Venezuela, con todo y su crisis, exportó a la isla en 2015.