Miami. Cuba espera aliviar esta semana la preocupación de Estados Unidos por sus planes de exploración petrolera en mar adentro durante una presentación ante operadores del sector de energía en Trinidad y Tobago.

Funcionarios involucrados en el primer proyecto de exploración a gran escala en Cuba debatirán acerca de los planes de perforación y los estándares de seguridad en un evento en Trinidad y Tobago que empieza el jueves y que reunirá durante dos días a contratistas internacionales.

Como consecuencia del enorme derrame de petróleo de BP el año pasado en el Golfo de México, funcionarios y autoridades estadounidenses expresaron su preocupación acerca de los planes de perforación de Cuba y de su capacidad para asegurar que estas actividades en mar adentro sean seguras.

"Esta sería la primera vez que los representantes de un proyecto de perforación en aguas profundas en Cuba harán una presentación sobre los requerimientos regulatorios para las compañías que perforarán en aguas cubanas", dijo Lee Hunt, presidente de la Asociación Internacional de Contratistas de Perforación (IADC), que organiza la conferencia.

Tras postergar sus planes en varias ocasiones, Cuba emprendería este año sus actividades de exploración a gran escala en el Golfo de México, con la llegada de una plataforma de perforación china que será usada primero por un consorcio liderado por la española Repsol YPF.

Otras compañías en el consorcio incluyen a la noruega Statoil y la firma ONGC Videsh, una unidad de la petrolera india Oil and Natural Gas Corp.

Las firmas estadounidenses no fueron autorizadas para participar en el proyecto, debido al embargo comercial, económico y financiero de Estados Unidos en contra de Cuba.

No obstante, algunos operadores de la industria petrolera en Estados Unidos dudan respecto a si la participación de empresas norteamericanas en el proyecto ayudaría a evitar posibles accidentes mar adentro en la isla.

El proyecto de exploración es clave para Cuba, que requiere de petróleo para sostener su alicaída economía y poner fin a su dependencia en su aliado socialista, Venezuela, rico en petróleo.