La Habana. Cuba espera la recuperación de su deprimida cosecha de café en la nueva temporada, con un plan de cerca de 6.500 toneladas del grano semielaborado, dijeron medios locales de comunicación. "Los productores de café del país tienen planificado acopiar 6.443 toneladas del grano en la recién iniciada zafra 2011-2012, cantidad que de lograrse, representaría un crecimiento de un 10% con respecto a la pasada (campaña)", dijo el diario local Granma este sábado.

La cosecha de la isla ha llegado a entre 5.000 y 6.000 toneladas durante varios años.

Más de 5.500 toneladas de café se cosecharán en la región oriental de Cuba, unas 300 toneladas en la parte central donde se cultiva el mejor café del país, y el resto en otras partes, según informaron medios locales. La producción anual de café de Cuba era de 60.000 toneladas en el momento en que llegó la revolución en 1959, y ha caído en picada desde entonces.

Cuba importó alrededor de 30.000 toneladas de café en el 2009 a un costo de US$45 millones, mientras las exportaciones del grano cosechado solamente fueron de US$3,4 millones, según las últimas estadísticas disponibles del Gobierno para 2009.

La recolección del grano comienza a finales de agosto y termina en marzo, aunque la mayor parte de la cosecha se recolecta entre octubre y enero.

Cuba tiene unos 35.000 productores locales que a cambio de créditos a bajo interés y suministros subvencionados deben vender todo el café que producen al Estado, a precios que históricamente han sido inferiores al mercado negro. Analistas locales dicen que ese sistema ha llevado a una producción baja.

El presidente cubano, Raúl Castro, ha destacado al café como uno de los cultivos prioritarios dentro de los esfuerzos dirigidos a mejorar la producción de alimentos y reducir las importaciones.

"El próximo año (...) no podremos darnos el lujo de gastar casi US$50 millones(...) en importaciones de café para mantener la cuota que hasta el presente se distribuye a los consumidores, incluyendo a los niños recién nacidos", dijo Castro al Parlamento en diciembre pasado, anunciando que el café sería mezclado con guisantes.

"Por lo tanto, si queremos seguir tomando café puro y sin racionamiento, la única solución es producirlo en Cuba, donde está probado que existen todas las condiciones para su cultivo", añadió.

Desde que Raúl Castro reemplazó en la presidencia a su hermano Fidel en el 2008, el Estado cubano ha arrendado cafetales abandonados a cientos de personas dispuestas a cultivarlos y está alentando la siembra en la isla.

El Estado ha triplicado el precio que paga a los productores por el café y añade un bono adicional para las cosechas más elevadas con calidad del producto.

Los planes para producir 22.000 toneladas en el 2015 y eventualmente entre 28.000 y 30.000 toneladas por año son equivalentes a los niveles alcanzados en la década de 1970 en la isla.