Cuba busca incrementar en 12% su producción de energía renovable en los próximos ocho años, como una apuesta gubernamental por la seguridad y soberanía energética.

Según un artículo publicado por la web oficial Cubadebate, si en la actualidad sólo el 3,8% de la energía generada en esa nación se obtiene de fuentes renovables, en los próximos ocho años se aspira a llegar al 16,5%.

Las principales fuentes de la isla para lograr ese objetivo provienen de la biomasa forestal y de caña, así como de la energía solar, eólica e hidráulica.

La página indica que la agroindustria azucarera será el soporte principal de ese desarrollo, y para el 2013 hay potencialidades de aumentar en 10% la producción a partir de biomasa.

El próximo año también se prevé construir un parque eólico de 50 megavatios (MW), en la región este de la isla, mientras en todo el país se estudia instalar ocho nuevos parques con potencia total de 280 MW para el 2020.

Cuba también pretende generar más de 100 MW a través de las fuentes hídricas, que en la actualidad producen 64 MW, mediante una hidroeléctrica y otras 162 instalaciones pequeñas.

Se trabaja en la construcción de un parque fotovoltaico de un megavatios pico (MWp), que comenzará a explotarse en diciembre próximo, y se proyecta la construcción de otros en el 2013 con capacidad total de 10 MWp.

Según Cubadebate, el potencial de energía solar reconocido en el país supera los dos mil MW, pero actualmente la isla sólo cuenta con pequeñas instalaciones fotovoltaicas que están conectadas al Sistema Eléctrico Nacional y ofrecen servicios aislados.

Otras opciones serán el desarrollo de fuentes como el biogás, la biomasa forestal y los molinos de viento en la agricultura.

La página de internet resalta que el uso de las fuentes hídricas y eólicas permitieron en el 2011 sustituir 31 mil 150 toneladas de combustible y dejar de emitir más de cien mil toneladas de dióxido de carbono (CO2), una disminución del 20% de las emisiones cubanas respecto de 1990.