La Habana. Cuba liberó la venta de azúcar tras décadas de subsidiar el producto, en respuesta a la fuerte demanda del sector privado, dijo el sábado la prensa local, lo que podría significar en el futuro más recortes en el sistema de abastecimiento de alimentos a la población.

La medida llega en momentos en que el presidente cubano, Raúl Castro, impulsa una serie de reformas para revivir la frágil economía de la isla.

El gobierno cubano comenzó a emitir desde octubre unas 250.000 licencias para abrir nuevos pequeños negocios privados, una medida que busca absorber a parte de los 500.000 empleados estatales que serán despedidos en los próximos meses para recortar los gastos del Estado.

"El país ha decidido incorporar gradualmente al sistema de ventas liberadas los productos azúcar refino a granel (blanca) y azúcar crudo a granel (prieta)", dijo el periódico Juventud Rebelde citando una resolución del ministerio de Comercio Interior.

"La venta liberada de azúcar, en su variante, refino y crudo, era una decisión necesaria y esperada, sobre todo para el buen desenvolvimiento del sector cuentapropista (privado)", destacó.

El diario reportó también un aumento en el precio liberado del arroz de importación de 3,50 a 5,00 pesos cubanos (de 15 a 25 centavos dólar), que equivale a un aumento de un 42,8%.

Según Juventud Rebelde, la oferta liberada del azúcar está lista en los mercados desde el 7 de febrero. La libra de azúcar refino (blanca) se cotizará a ocho pesos (36 centavos de dólar), mientras el azúcar cruda (prieta) valdrá seis pesos cubanos (unos 27 centavos de dólar).

Pero ambos productos siguen estando en la libreta de abastecimiento, un símbolo de la revolución creada en 1962, que utilizan los cubanos para proveerse de productos alimenticios subsidiados.

"(Ni) El azúcar, ni el arroz, uno de los productos básicos de los cubanos, los han eliminado de la libreta", dijo el sábado un empleado de un mercado en un céntrico barrio de La Habana.

Cuba invierte más de US$1.000 millones anuales en los subsidios de la canasta básica, lo que resulta insostenible para su economía.

Según cálculos oficiales, unos 1,8 millones de cubanos pasarían al trabajo privado en cinco años, triplicando el sector tras la inclusión de un grupo de reformas para impulsar la economía doméstica, que será discutido en un congreso del Partido Comunista previsto en abril.