Bogotá. Colombia debe renovar al menos 90.000 hectáreas de café anualmente, alrededor de un 10% de su área cultivada, para mantener su producción por encima de los 14 millones de sacos de 60 kilos actuales, dijo el miércoles el gerente del principal gremio de cultivadores del grano.

El país sudamericano, el primer productor mundial de café arábigo lavado, logró en el 2016 una cosecha de 14,23 millones de sacos, la más alta en los últimos 23 años, impulsada por la renovación de los cafetos, aunque se vio afectada por una huelga de camioneros y una sequía ocasionada por el fenómeno climático El Niño.

Para este año, Colombia podría alcanzar una cosecha de 14,5 millones de sacos, aunque debe renovar plantaciones y aumentar la productividad a por lo menos 21 sacos por hectárea desde los 18 actuales, incentivando a los productores a fertilizar sus cultivos.

"Lo que sí es claro, es que es imperativo que el país haga una renovación de caficultura por lo menos de 90.000 hectáreas para mantener estos niveles de producción", dijo a periodistas el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Roberto Vélez.

El funcionario sostuvo que para alcanzar esa meta de renovación se requieren entre 23 y 27 millones de dólares para mantener una caficultura joven y productiva, recursos que aún no están garantizados y que se empezarán a discutir con el gobierno.

Entre el 2009 y el 2012 Colombia -el tercer productor mundial de café después de Brasil y Vietnam- incumplió su meta de producción por las fuertes lluvias y una caída de la cosecha debido a un programa de renovación de cafetales.

El año pasado el país renovó 85.000 hectáreas de café. Colombia tiene cultivadas actualmente 930.000 hectáreas con cafetales, de las cuales 696.000 fueron renovadas en los últimos años.